PSOE

... Y Ferraz resta importancia al órdago y prevé mantener el «no» hasta el final a Rajoy

La Razón
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La convocatoria del Comité Federal ha dejado de generar frustración cuando fuentes de la propia dirección han reconocido que deberá reunirse tras las elecciones en Galicia y el País Vasco, como «es lógico», para valorar el escenario postelectoral en estos territorios. Hasta ahí. Desde Ferraz no creen que haya más objeto de debate que fijar la postura del PSOE en los pactos que atañen a estos territorios y evitan tratar el diálogo que se refiere al ámbito nacional, pues entienden que la negativa a Mariano Rajoy sigue vigente y que los partidarios de la abstención no lograrán la mayoría suficiente para imponer un cambio de postura hacia la abstención.

Fuentes cercanas al secretario general, Pedro Sánchez, consideran que, a pesar de las presiones y los movimientos que están surgiendo en las últimas semanas, al final no habrá barones ni dirigentes territoriales destacados que «se atrevan» a pedir abiertamente la abstención del PSOE a un gobierno del PP. Creen que la inminencia del 39º Congreso les impedirá dar un paso en falso ante la militancia que, mucho más a la izquierda de sus dirigentes, tiene que dirimir el liderazgo del partido.

En la misma línea se manifestó el portavoz parlamentario de los socialistas, Antonio Hernando, que –en una entrevista en RNE– reconoció que le parece «inconcebible» que el Comité Federal de los socialistas acuerde un «cambio de criterio» a la negativa rotunda que Sánchez exhibió el miércoles en la tribuna del Congreso. También el diputado por Madrid Rafael Simancas se mostró convencido de que la posición del Comité Federal no variará, porque de ello depende la «credibilidad» del PSOE.

Desde la dirección, se sigue mirando a Mariano Rajoy, en quien ubican la responsabilidad más allá de su investidura fallida. Consideran que el candidato popular tiene la posibilidad de articular un pacto similar al que se gestó para la Mesa del Congreso en el que obtuvo diez apoyos de partidos nacionalistas y soberanistas. Las elecciones en el País Vasco y el papel que pueda asumir el PP para favorecer la gobernabilidad del PNV en la región también le dan al PSOE el argumento para que los populares busquen suscitar acuerdos con los nacionalistas, en lugar de mirar al PSOE. Llegado el caso, Rajoy tendría 175 votos a favor y sólo necesitaría uno más. En este punto vuelve a surgir el nombre de Pedro Quevedo, el diputado de Nueva Canarias que forma parte de la bancada socialista y que el PSOE no tendría problema en «prestar» para que eche a andar la legislatura.