La epigenética: conocerla puede hacerte prevenir enfermedades

Todos tenemos predisposiciones genéticas a enfermedades, pero nosotros mismos podemos ayudar a que se desarrollen o no. Pues esto es la Epigenética.

No solo podemos hablar de modificación genética en la reproducción asistida, la podemos ver y vivir cada día, porque lo que comemos, pensamos, sentimos, respiramos puede activar o desactivar genes, que finalmente serán decisivos para que tengamos una u otra enfermedad.

Siempre ha existido la creencia, y aún ahora algunos aún lo siguen pensando, de que la genética era inamovible e inmodificable, que nacíamos con una información genética y que moriríamos con la misma información sin poder modificarla, pero no hace muchos años se ha demostrado que no es tanto así. La ciencia que ha demostrado esto recibe el nombre de Epigenética y no es sencillo explicar qué es.

Empecé a interesarme por ella cuando descubrí diferentes estudios, relacionados con mi área de trabajo, la fertilidad. De lo primero que me di cuenta es que el ADN que tiene el espermatozoide dentro de su cabeza puede modificarse, para bien y para mal, por supuesto. También puede fragmentarse, es decir, romperse, y cuando más roto esté, menos posibilidades de fecundar a un óvulo tiene.

¿Qué hace que el ADN se rompa? Altas temperaturas del testículo, los tóxicos, el alcohol, el tabaco, el estrés, comida basura... lo que ya sabemos que no es bueno para nuestra salud, pero que en realidad no sabemos cómo nos afecta exactamente.

Tengo el convencimiento de que si a la población se le explicara qué hacen exactamente los malos hábitos en nuestras células, si la gente tomara conciencia con información real, cambiarían muchos estilo de vida.

En la reproducción asistida existen diferentes técnicas según la patología del hombre y de la mujer, y la más compleja y a la que cada vez recurren más mujeres es la recepción de óvulos de donante. Bien, pues hace relativamente poco se realizó un estudio científico donde se pudo demostrar que, aunque el óvulo sea donado, es decir, que no tenga el material genético de la madre que lo va a gestar, a pesar de eso, sí que existe un intercambio de ARN antes de que el embrión se implante en el útero, es decir, la madre tiene la capacidad de modificar el material genético del futuro bebé. Ha sido uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años.

Y no solo podemos hablar de modificación genética en la reproducción asistida, la podemos ver y vivir cada día, porque lo que comemos, pensamos, sentimos, respiramos puede activar o desactivar genes, que finalmente serán decisivos para que tengamos una u otra enfermedad.

Todos tenemos predisposiciones genéticas a enfermedades, pero nosotros mismos podemos ayudar a que se desarrollen o no. Pues esto es la Epigenética.

Pertenezco a la asociación española de biólogos de la reproducción (Asebir) y la definición más acertada de epigenética que he leído es la suya: los cambios covalentes en la cadena de ADN sin alteración en la secuencia de bases nitrogenadas. Y esto traducido al cristiano es que el ADN (material genético) tiene unas marcas que son reversibles, y esto implica que se puede modificar la expresión del gen.

Un ejemplo sencillo que veo mucho en mi consulta en la celiaquía. Existe un análisis genético que podemos realizar para esta. Bien, este análisis estudia cuatro alelos, y podemos encontrarnos con que somos portadores de 4 marcadores genéticos, en ese caso seremos celíacos. Pero existe una variante, que tengas 2 de ellos solamente, en ese caso, no implica que seas celiaco, sino que tienes una predisposición a serlo. Y ¿cómo interpretamos esto?: Pues que cuanto más en contacto estés con el gluten, más probabilidades tienes de desarrollar la enfermedad.

No todo es blanco o negro como podéis leer...

Obviamente nacemos con un número de cromosomas, eso nadie lo va a cambiar por mucho que hagamos. Hay una genética inamovible, es cierto, pero luego hay otra parte de la que sí tenemos el poder de manejarla.

Y la siguiente reflexión de que deberíamos hacernos es que la Epigenética puede ayudarnos muchísimo en nuestra salud. Y sobre todo, ayudarnos a tomar conciencia de que parte de nuestro futuro está en nuestra mano, en llevar unos hábitos saludables.

Tenemos un sinfín de diferentes tipos de células en nuestro organismo: células del intestino, del tejido adiposo (grasa), nerviosas, musculares, sanguíneas como los hematíes, leucocitos... estamos hechos de ellas. Y todas tienen la misma secuencia de ADN.

Vamos a llevarlo a la práctica para que sea más entendible... ¿qué podemos hacer nosotros para que esa Epigenética juegue a nuestro favor?

- Evitar todo tipo de sustancias que sean cancerígenas.

- Realizar una gestión del estrés, ya que el estrés actúa sobre nuestras células exactamente igual que una sustancia tóxica.

- Llevar una alimentación saludable, evitando productos procesados y no abusando de azúcares y carbohidratos.

- Controlar nuestras infecciones, hacernos revisiones para evitar que se desarrollen y sean caldo de cultivo de futuras enfermedades.

- Rebajar la inflamación en nuestro cuerpo.

- Eliminar el tabaco de nuestra vida.

- Realizar ejercicio de manera regular será una ayuda para nuestra futura salud.

- Trabajar con la emociones. Acudir a terapia es muy sano, no solo para nuestra salud mental y emocional, sino para nuestro organismo.

- Algo muy reciente, cuidar nuestra microbiótica intestinal. Cada vez cobra más fuerza la importancia de tener una pared intestinal sana, ya que en el caso contrario somos mucho más proclives a desarrollar enfermedades.

Y para terminar, comentar un estudio realizado en mujeres que estaban embarazadas, que es también MUY impactante. El cromosoma tiene en los extremos de los brazos una zona que se llama telómero, bien, se ha demostrado que las mujeres sometidas a estrés durante la gestación de su bebé, tenían hijos con telómeros más cortos que aquéllas que no habían sufrido estrés.

Dentro del útero materno están muchas de nuestras respuestas, y nuestras enfermedades futuras ya empiezan ahí.