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¿Problemas de erección más allá de los 50? No es normal

La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 25% de los hombres entre 50 y 60 años y cerca del 50% de los que tienen entre 60 y 70 años no logran obtener o mantener una erección satisfactoria

La disfunción eréctil es una enfermedad, o mejor dicho, el síntoma de una serie de cuadros patológicos, por lo tanto se necesitan procesos diagnósticos igual que con otras enfermedades. Se estima que en España aproximadamente 1 de cada 5 hombres sufre de disfunción eréctil.

No, no es normal presentar un problema de erección después de los 50. Independientemente de la edad, los hombres que mantienen el estado de salud pueden mantener una vida sexual activa. La disfunción eréctil es una enfermedad, o mejor dicho, el síntoma de una serie de cuadros patológicos, por lo tanto se necesitan procesos diagnósticos igual que con otras enfermedades. Se estima que en España aproximadamente 1 de cada 5 hombres sufre de disfunción eréctil. La incidencia aumenta con la edad: alrededor del 25% de los hombres entre 50 y 60 años y cerca del 50% de los que tienen entre 60 y 70 años no logran obtener o mantener una erección satisfactoria. El doctor Nicola Trataglia, urólogo, responde a nuestras preguntas.

Causas de la disfunción eréctil

Diferenciamos tres tipos de disfunción eréctil:

Disfunción eréctil orgánica, cuando es causada por factores físicos como enfermedades vasculares o diabetes; a su vez, clasificable en base al problema subyacente (vascular, endocrino y neurogénico).

Disfunción eréctil farmacológica, cuando es causada por la terapia con medicamentos que pueden causar disfunción eréctil.

Disfunción eréctil emocional, si depende del estrés, la ansiedad u otros factores psicológicos.

La disfunción eréctil orgánica vascular es la más frecuente a partir de los 50 años de edad. Se estima que en España aproximadamente 1 de cada 5 hombres sufre de disfunción eréctil.

Factores de riesgo de la disfunción eréctil

Los factores de riesgo importantes son la diabetes, el colesterol alto, la obesidad, la hipertensión y la insuficiencia cardíaca, que interfieren con el flujo sanguíneo en los cuerpos cavernosos del pene. Por otro lado, hábitos de vida poco saludables como el uso de drogas y alcohol, el hábito de fumar y un estilo de vida sedentario también predisponen a la presentación de disfunción eréctil. A menudo varios tipos de disfunción eréctil coexisten y es fácil encontrar un hombre con una disfunción vascular y de fármacos contemporáneamente. Asimismo, muchos medicamentos, cada uno según su mecanismo de acción, pueden causar una disminución de la fuerza eréctil o una falta de deseo sexual.

Los antihipertensivos son la categoría que más comúnmente empeora la erección debido a que inhiben la subida de tensión que se necesita a nivel de los cuerpos cavernosos del pene. Antidepresivos, antipsicóticos y protectores gástricos son otras categorías que favorecen el desarrollo de una disfunción eréctil.El componente emocional, además, juega un rol fundamental. Siempre hay un porcentaje del problema que depende del estrés y del agobio que el hombre puede tener tanto por causas externas a la sexualidad cuanto por los gatillazos que empieza a experimentar. Mi misión es entender ante todo, qué tipo de disfunción eréctil está sufriendo el hombre. Proporcionar un diagnóstico preciso que tenga en cuenta todos estos factores, incluido el perfil emocional, es fundamental para planificar la mejor estrategia de tratamiento y recuperar finalmente la tranquilidad en las relaciones íntimas.

¿Influyen los hábitos alimentarios?

Evidentemente, sí. Mantener una alimentación consciente y responsable asociada a una constante actividad física son claves fundamentales para lograr el estado de salud y consecuentemente libido y erección fisiológicas.

Pacientes hipertensos o con diabetes tipo II en tratamiento, pueden revertir sus procesos patológicos y volver al tener una tensión sanguínea normal y un control eficaz del azúcar en la sangre simplemente regularizando sus hábitos. A menudo nos encontramos con hombres que han estado comiendo mal durante años o que practican poco o nada de deporte, porqué se han dedicado exclusivamente a la carrera o la familia. De estos hombres no nos podemos esperar resultados simplemente informándoles que hay que comer mejor y moverse más. Estos hombres necesitan ser re-educados. Hipócrates, el padre de la medicina moderna, dijo: “Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina”.

¿A qué tratamiento pueden optar los hombres que no quieren depender de la viagra?

A pesar de su importante incidencia entre los hombres con más de 50 años, la disfunción eréctil no es inevitable con el envejecimiento y se puede tratar a cualquier edad. Muchos de mis pacientes acuden que ya se les ha prescrito la viagra u otros medicamentos de categoría y se preguntan si están condenados a medicarse de por vida para hacer el amor. Yo suelo considerar estos medicamentos como una solución a corto plazo, para recuperar la actividad sexual inmediatamente a la espera de poder solucionar el problema que está de la raíz. Poder contar con una herramienta tan poderosa como estos fármacos es importante para reducir el estrés debido a los fallos en la cama y motivar el hombre y la pareja a un cambio radical que requiere tiempo, paciencia y compromiso. Este cambio del que hablo es la solución a largo plazo que evidentemente depende de caso a caso, y que para la mayoría suele ser efectiva. Cuando la disfunción eréctil es debida a un daño del tejido vascular se realizan tratamientos de regeneración tisular cuyo objetivo es devolver capacidad al tejido cavernoso. Entre estos tratamientos, el más efectivo y exitoso son las ondas de choque a baja frecuencia. Esta técnica regenera y proporciona tejido vascular nuevo mediante el fenómeno de la neoangiogénesis. Las ondas acústicas causan un daño controlado en los capilares del cuerpo cavernoso, los cuales reaccionan liberando factores de crecimiento. Estos factores estimulan la creación de nuevos capilares que devuelven fuerza y resistencia a las erecciones, así que el beneficio obtenido es duradero en el tiempo.