Recuperar los buenos hábitos, clave para vivir más y mejor

Fuerza de voluntad para dormir bien, comer mejor y hacer ejercicio

Finalizada la primera quincena de septiembre podemos ya considerar que se han acabado definitivamente las vacaciones de verano, tan ansiadas como “peligrosas” para los buenos hábitos de salud. Los chiringuitos, el exceso de alcohol, comer a deshoras, los fritos, trasnochar, el sol, hacer menos deporte etc...pasan factura al cuerpo en forma de kilos de más, piel con peor aspecto. La vuelta a la rutina, dentro de lo poco que a muchos les espanta, también tiene su parte positiva y esta es la de recuperar los buenos hábitos. Hoy día la mejor manera de evitar muchas de las enfermedades que pueden sucedernos es a través de la prevención, es decir, teniendo buenos hábitos o saludables.

Finalizada la primera quincena de septiembre podemos ya considerar que se han acabado definitivamente las vacaciones de verano, tan ansiadas como “peligrosas” para los buenos hábitos de salud. Los chiringuitos, el exceso de alcohol, comer a deshoras, los fritos, trasnochar, el sol, hacer menos deporte etc...pasan factura al cuerpo en forma de kilos de más, piel con peor aspecto (aunque morenos nos veamos más guapos el moreno es una agresión a la piel en toda regla). La vuelta a la rutina, dentro de lo poco que a muchos les espanta, también tiene su parte positiva y esta es la de recuperar los buenos hábitos. Hoy día la mejor manera de evitar muchas de las enfermedades que pueden sucedernos es a través de la prevención, es decir, teniendo buenos hábitos o saludables.

Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, en esta época se cogen alrededor de 3 kg, ya que se ingieren hasta 1.500 kilocalorías más que en un día a día normal. Asimismo, el 65% de los adultos que regresan a su jornada laboral tras las vacaciones sufre el síndrome postvacacional, según la Universidad Abierta de Cataluña, recuperándose un 20% en dos días y hasta un 35% en dos semanas.

Para poder conseguir el bienestar y un buen estado de forma físico y psicológico, es necesario cuidarse por fuera y por dentro, algo que a veces descuidamos, especialmente cuando estamos de vacaciones. Ondalium, compañía española de bioscomética y salud, ha analizado los puntos clave a tener en cuenta para retomar el ritmo saludable cuando volvemos a la rutina, con una serie de consejos para no fracasar:

Corregir los daños sobre la piel: el sol, el sudor, la playa o la piscina hacen estragos sobre la piel, a los que se debe intentar poner remedio cuanto antes. Estos son los tres puntos clave a los que debemos poner atención:

Protección: es fundamental proteger la piel durante todo el año, como recomienda la Academia Española de Dermatología y Venereología, pero si durante los días de vacaciones se ha dejado este aspecto de lado, se puede proteger después del verano, tomando alimentos que mantengan su color natural, como frutas y verduras ricas en betacarotenos.

Hidratación: si no se ha aplicado la crema de protección adecuada, ni se han tomado 2 litros de agua diarios, la piel estará deshidratada, reseca y tirante, además habrá perdido su color. El principal acto a realizar es hidratar diariamente la piel, con una crema con componentes humectantes y de efecto oclusivo, incluso dos veces al día y utilizar mascarillas hidratantes, como una de aguacate y miel, ya que la piel necesita un extra. Es necesario recordar que el protector solar debería continuar utilizándose durante todo el año, no sólo durante los meses de verano.

Reparación: el sol causa manchas, lunares, quemaduras, heridas y bultos en la piel, que pueden quitarse con el tiempo. Se recomienda utilizar un sérum reparador, que también aportará luminosidad, suavidad y brillo a la piel. Es aconsejable dormir 8 horas, ya que no sólo descansa el cerebro, sino también la piel, que tendrá mucho mejor aspecto después.

Recuperar el deporte: se debe comenzar el ejercicio con un calentamiento y terminar estirando, ya que de esta forma se evitarán lesiones. Hay que tener en cuenta que se trata de hacer deporte de forma estable, por lo que hay que tener paciencia y comenzar poco a poco, para evitar las temidas agujetas y no llevarse una sensación negativa del deporte, que hará no querer volver a practicarlo más. Dependiendo del objetivo que tenga cada persona (perder peso, cogerlo, tonificar...) los ejercicios serán diferentes, por lo que siempre hay que asesorarse.

Volver a comer de forma equilibrada: los pasos fundamentales a seguir son realizar cinco comidas al día, tres fuertes y dos ligeras; consumir en torno a 5 piezas de frutas y verduras al día, o beber 2 litros de agua diarios. También se recomienda comer legumbres un par de veces a la semana y pescado y marisco tres o cuatro; cocinar cada producto en su punto, no en exceso, para que no pierda sus propiedades; y evitar los alimentos precocinados o muy procesados, así como los muy azucarados y el alcohol. Lo realmente importante es alejarse de las dietas milagro, como las basadas en un sólo producto, las que prohiben una lista infinita de ingredientes o las que aportan un número deficiente de calorías, ya que son peligrosas para la salud y además, siempre tienen un efecto rebote.

Al igual que sucede con el deporte, es contraproducente querer conseguir el objetivo de un día para otro y machacarse no comiendo nada o haciendo ejercicio durante 3 horas cada día. El cuerpo tolerará mejor el cambio y lo asimilará con éxito si la adaptación es paulatina.

Preparar la mente para el síndrome postvacacional: en la mayoría de los casos, este problema se puede prevenir. Las recomendaciones son retomar un horario de sueño habitual los días anteriores a volver a trabajar, volver a casa de las vacaciones unos días antes y no el previo y evitar disfrutar de periodos vacacionales muy extensos, dividiéndolos a lo largo del año, si es posible. En caso de haber vuelto al trabajo y estar sufriendo síntomas como cansancio, apatía e incluso ataques de ansiedad, los principales consejos son madrugar un poco más de lo habitual para acostumbrarse, realizar ejercicio, tener una mentalidad optimista y retomar el trabajo de forma progresiva, si se puede.

Estar al 100% no es fácil, pero se puede conseguir el tan ansiado bienestar físico y mental si se siguen estos sencillos consejos. Atrás quedaron la relajación y los caprichos de las vacaciones y ante nosotros se presenta la vuelta a la rutina con un estado de forma y de ánimo inmejorables.