Fringe, Madrid está «off»

MUCHA PATTI. «Vamos a hacerte bailar. Persiguiendo a Patti Smith» es una de las piezas de danza contemporánea del Fringe
MUCHA PATTI. «Vamos a hacerte bailar. Persiguiendo a Patti Smith» es una de las piezas de danza contemporánea del Fringe

El Fringe nació en 1947 en Edimburgo. Con los años, el «hermano pequeño» del Festival de Edimburgo se convirtió en una gran cita.

El Fringe nació en 1947 en Edimburgo. Con los años, el «hermano pequeño» del Festival de Edimburgo se convirtió en una gran cita de artes escénicas con personalidad propia y un éxito fuera de toda duda: era a la programación «oficial» lo que un piercing en el ombligo a una noche de estreno en el Teatro Real. Cualquiera podía participar y las calles, callejones y parques de la hermosa y brumosa ciudad se llenaban por unos pocos días de espectáculos y, con suerte, algo de sol. Centenares de títulos con todo aquello que no entraba en las programaciones «mainstream» encontraban su hueco en el cartel «alternativo», desde humor, «stand-ups», dramas, danza, performances... Y, como vivimos en un mundo homogeneizado en el que todo es exportable, la fórmula llegó a Madrid, hace dos años de la mano de Natalio Grueso. En este tiempo ha crecido hasta llegar a los cien espectáculos que se podrán ver en esta edición, que abarca del 5 al 27 de julio. Por no hablar de los que lo intentaron: los organizadores tuvieron que decidirse entre los 500 proyectos que recibieron.

El Fringe arranca en el Matadero de Madrid con «Las amistades peligrosas», una nueva revisión de la novela de Laclos, que llega directa desde el Festival Clásicos en Alcalá (días 5 y 6 de julio). El gran espacio cultural junto al Manzanares se entregará a fondo al cartel, con programación en todos sus rincones, desde la Central de Diseño a la Cineteca, Intermediae, la Cantina o el Café Teatro. Habrá programación hasta en La Casa del Lector, con «2001: A Fringe Odissey», una propuesta de experimentación visual y sonora sobre las ideas del célebre filme de Kubrick (días 18 y 19 de julio). O en la Plaza de Matadero, un gran espacio abierto y gratuito donde Judith Argomaniz mostrará su coreografía de danza contemporánea «Hooked» (19 y 20). La comedia «Green and red» dará a elegir al público en unas casetas montadas en el Matadero el desenlace de una historia amorosa: los 15 o 20 espectadores que caben podrán sacar tarjeta verde o roja a los protagonistas (18 y 19). En las mismas instalaciones, «Happy ends» será otra bocanada sobre el amor y el desamor, una microcomedia de media hora de duración dirigida por Marta Pazos (días 9 y 10). Y en un callejón del Matadero, se instalará «Apnea», una «performance» interactiva que invitará... a bucear (días 16 y 17).

De Chéjov a Ibsen

Por supuesto, Las Naves del Matadero tendrán un papel clave en la programación. Diferente e intrigante cuanto menos parecen las «Tres hermanas versión androide» que llegan desde Japón, o Chéjov pasado por la batidora de la robótica con una producción de Seinendan y Osaka University Robot Theatre Project, que mezcla actores con máquinas (días 9 y 10). «El feo», de la compañía D-Lumen, es también teatro, a vueltas con el aspecto físico en nuestra sociedad, y en escena cuenta con rostros familiares, como Rebecca Valls o Mario Tardón (11 y 12). «Stockmann» es más teatro, desde Barcelona, firmado por Les Antonietes, una particular versión de «El enemigo del pueblo». En «La increíble historia de la chica que llegó la última», la compañía La Increíble se acerca, tratando de hacerlo con una mirada alegre, a la historia de Samia Yusuf Omar, la atleta somalí que participó en los Juegos Olímpicos de Pekín y en 2012 murió ahogada tratando de llegar a Europa en patera (Sala 1. Días 16 y 17).

«Archipiélago Dron», proyecto coordinado por José Sanchis Sinisterra, hilvana teatro con preguntas sobre los mecanismos del poder (Nave 1.2. Días 18 y 19). Y «La abducción de Luis Guzmán» (Nave 2. Días 20 y 21) es un texto de Pablo Remón sobre un solitario joven que encuentra su lugar en las ondas de la radio. En otro código, la «performance» teatral «Júbilo», dirigida por Manu Báñez, tratará de cuestionar el concepto de personas obsoletas para la sociedad (Nave 16.2. Días 23 y 24).

El Plató de la Cineteca es otro de los espacios protagonistas, con propuestas como «Karaoke», de Sleepwalk Collective, que integra un «work in progress» en una propuesta de teatro experimental (días 23 y 24). O Secun de la Rosa y su compañía, Radio Rara, sin duda dispuesto a hacernos reír con «Resplandor en la hierba», un viaje a un futuro cercano con Ingrid Rubio, Luis Zahera y Sandra Collantes (20 y 21).

Por las Naves pasarán también piezas de danza como «Vamos a hacerte bailar. Persiguiendo a Patti Smith», de los valencianos Taiat Dansa (11 y 12), todo un homenaje a la rockera, poeta, fotógrafa, artista... En la Sala de Madera (días 23 y 24), ändradanza propone «Erotika», una coreografía sensual sobre el deseo y sus causas.

Habrá oferta para disfrutar en familia, como «Una pequeña historia de la danza», recorrido didáctico de 50 minutos por los siglos XX y XXI, desde Isadora Duncan a John Cage y La Ribot, creado por Lucía Bernardo y Cristina Henríquez (Sala de Madera, días 6 y 7); o «Besos», de Teloncillo Teatro, una experiencia poético-musical para niños de seis meses a cinco años (Sala de Hormigón, días 13 y 14). Y para grandes y pequeños, «Static», circo de cámara de los belgas Lorrojo (Nave 1.2, días 13 y 14).

Pieles de látex colgantes

Mención aparte merecen propuestas con fondo social, como el veterano Psico Ballet de Maite León, que presenta «Des / Envolturas», una fundación-compañía que lleva años trabajando en la danza contemporánea con jóvenes discapacitados (Sala de Madera, días 13 y 14). No todo es teatro y baile: la instalación «Ponte en mi pellejo (Xipe Tótec)» llega desde México con sus pieles colgantes de látex (desde el día 6); el pintor Hugo Fontela desmitificará el proceso creativo en un «Concierto para pintura» (día 7); un proceso parecido explora «Partitura inestable», de la artista plástica Cecilia Molano y la bailarina Magdalena Garzón (Sala Hormigón, días 5 y 6); y en «Flow», el cuarteto Camerata 432 mezclará música clásica con los sonidos de un DJ (9 y 10).

La programación se xtiende hasta el día 27 con «performances» de 4 minutos para un único espectador como «La chaise D'Animation» (Café Teatro. 25 al 27), teatro documental como «Mi única fé», de Las Investigaciones, compañías argentina-mexicana-chilena-colombiana (Sala de Madera. 25 y 26); o el «Calígula» de Mathilde Rambourg que mezcla teatro y performance para reinterpretar la historia del emperador loco (Nave 16.5. Días 26 y 27).

Son la mayoría, pero no todos los espectáculos de una amplia programación difícil de resumir en estas páginas. Además, pese a que el grueso del Fringe se desarrolla este año en Matadero –en otras ediciones había sido en Conde Duque–, el festival abre su programación a algunas salas alternativas de Madrid. Así, DT Espacio Escénico, Sala Tarambana, Kubik Fabrik, El Montacargas, Teatro Lagrada, La Usina, AZarte, Sociedad Cervantina aportan obras en un mes para no parar.