Piamonte

Entre colinas y viñas en San Rocco Seno d’Elvio, Alba

Una preciosa historia de una familia que vive solo y para sus tierras piamontesas. Es la tercera generación y las que siguen...

Simone Allario Piazzo, tercera generación de la familia Piazzo
Simone Allario Piazzo, tercera generación de la familia PiazzoAlicia Romayfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@389ca132

Los italianos no llevan dos apellidos como nosotros, en Italia sólo ostentan el apellido paterno, pero siempre se encuentran excepciones. Los hermanos Simone y Marco, hijos de Marina Piazzo y Franco Allario, están registrados con los dos apellidos: Allario y Piazzo y tiene su porqué. Son la tercera generación de una bodega que fundaron sus abuelos, Armando Piazzo y Gemma Veglia y su deseo es que no desaparezca el apellido del abuelo materno al estar íntimamente ligado a la historia de estas bodegas piamontesas. La empresa nació hace más de 50 años en la zona de Le Langhe, a pocos kilómetros de la ciudad de Alba. La zona es conocida por las trufas blancas y los vinos Barbaresco y Barolo sin olvidar la exquisita gastronomía de la zona.

Al llegar a las bodegas Piazzo, ubicadasen el corazón de los viñedos de algunos de los vinos reyes de Italia, como el Barolo y Barbaresco, los olores que proceden de la cocina de la casa familiar atraen como un imán. Es ese olor a cocina familiar, que se siente como cuando se llega a casa y la comida está ya lista para ir a la mesa directamente. En el salón principal, de la casa familiar, en donde están las bodegas, hay una mesa montada, lista para el almuerzo y con aire muy familiar. En el salón contiguo, todavía hay alguien que trabaja en un ordenador y la puerta del fondo que está cerrada, aparece de frente como si escondiera un tesoro, al abrirla, hay alguien que con dos palillos de madera largos “airea” unos tallarines finisimos, lo hace con una delicadeza extrema, como si estuviera arrullando a un bebé. Es la abuela Gemma, que a sus 87 años, cocina como lo ha hecho siempre. Al acercarme a ella, Gemma le pregunta a la señora que le ayuda en la cocina, si le puede arreglar el gorrito del pelo, una vez que se siente guapa, me mira indicando que ya está lista, me acerco y me aclara que no le gustan ni las fotos, ni mucho menos los videos, pero que le pregunte lo que quiera y dice “a ver si lo hago bien...”

Buenos dias señora Gemma:

¿Usted conoce España?

“Sí, he ido pero ya no lo recuerdo (risas)..”

¿Qué está haciendo?

Estoy secando los tagliatelle

¿Y como se hacen?

Con harina, huevo, sémola, cinco huevos, un poco de sal y un poco de aceite...

Y al mismo momento que detalla la receta, sigue removiendo sus preciosos tagliatelle y cuenta que cocina desde pequeña y que la pasta la hacía con un matarello - rodillo- y que ahora con los aparatos modernos se hace todo mejor. Os presento a la nonna Gemma:

Gemma nació en el pueblo Madonna di Como en Alba, que pertenece a la región de Piamonte. Más adelante, se trasladó a la otra colina cuando se casó con Armando Piazzo, siempre dentro del territorio en donde se produce el vino Barbaresco y Barolo. Gemma recuerda que en su pueblo solo existía la osteria, el teléfono público, los ultramarinos y la panadería y cuenta cómo era su vida en aquel momento: “tenía dos hijas pequeñas y mi marido siempre estaba en el campo. La verdad es que no sé cómo lo he hecho para sacar todo adelante pero lo conseguí” asegura emocionada. Sobre la empresa que fundó con su marido (la bodega PIAZZO) recalca: “menos mal que ahora la familia la sigue gestionando y que mis nietos son muy buenos trabajando. Uno de ellos gestiona la bodega y el otro es el comercial” comenta orgullosa. Se queda callada y aprovecho para preguntarle: ¿Y entonces comeremos estos tallarines?. “¡Claro! los comeremos al sugo”.

La historia entre familia y vinos

La familia Allario Piazzo vive por y para su empresa, la hija de Gemma, Marina, se ocupa de la administración, su marido Franco, sale al campo todos los días y los dos hijos Simone y Marco, llevan la operación y la parte comercial de la empresa. Los dos hermanos tuvieron claro que su vida iba a ser entorno a la empresa familiar y para ello se han empeñado en aprender desde cero esta actividad. Simone: “respiro el aire de la bodega desde que soy pequeño, me divertía mucho cuando acompañaba a mi abuelo en el tractor”. Simone conoce bien todo el proceso, desde el viñedo hasta la bodega. Para él, decir Barbaresco, es comentar algo que siente suyo. Los hermanos tienen claro sus objetivos, lo primero es difundir la existencia de sus viñedos y sus productos y lo segundo dar a conocer esta zona como la tierra de sus vinos.

Marco se ocupa de la producción en la bodega desde hace 6 años, tanto él como Simone son enólogos, el primero se ocupa también de la parte creativa de la empresa diseñando diferentes modelos de etiquetas entre otros. La bodega ha tenido un crecimiento importante en los últimos 10 años convirtiéndola en una empresa internacional. Cuentan con un territorio de setenta hectáreas distribuidas entre Langhe y Roero.

No piensan detener su crecimiento sino todo lo contrario, están preparando las nuevas instalaciones en la otra colina que se asoma a los viñedos en donde crece la uva nebbiolo con las que producirán vino Barbaresco. Estas nuevas instalaciones presumirán de tener connotaciones diferentes que les permitirá producir con mayor biodiversidad en los viñedos, rodeados de arbustos, hierbas aromáticas y árboles frutales para crear el ambiente ideal de cara a los insectos y pájaros y con esto ayudar a equilibrar mejor el ecosistema.

Las bodegas Piazzo desde hace años aplica el protocolo Green Experience, atentos a la sostenibilidad en sus campos y sus bodegas. El objetivo es conseguir que todos sus viñedos produzcan con altos estándares de sostenibilidad.

Este territorio está reconocido por la UNESCO y dar cada paso en estas tierras está controlado.

Simone y Marco cuentan emocionados lo que será su nueva bodega que pretenden abrir en el año 2025, que contará con una amplia zona de producción, un túnel subterráneo de cerca de 50 metros, un wine library, la historia de sus añadas históricas , las oficinas y como no podía ser de otra manera, la zona para degustaciones.

Y como dice la abuela Gemma: ¡Menos mal que mis nietos sonobravi, trabajan tanto y sobre todo, me adoran!

Paseo recomendado por la zona

Los que deseen admirar el paisaje de las colinas piamontesas, se sugiere visitar La Torre di Barbaresco, que se eleva a 30 metros de altura con vistas sobre el Valle del Tanaro y la frontera de La Langa y de Roero. Data del siglo XI y fue parte de la muralla. La Familia Visconti la restauró en el siglo XIV. La parte nueva de la torre corrió a cargo de la familia Savoia (1631). Actualmente es propiedad del Ayuntamiento de Barbaresco. En el 2015 fue rehabilitada.

Desde lo más alto de la torre, se pueden localizar los pueblos de Le Langhe, el Río Tanaro, Roero y Monteferrato.

Vistas con mapa desde la Torre de Barbaresco
Vistas con mapa desde la Torre de BarbarescoAlicia Romayfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@389ca132

Para llegar a Alba desde Roma, se puede hacer el viaje en tren hasta Turín y el resto por carretera o llegar por vía aérea al aeropuerto de esta ciudad. Son casi 80 kilómetros que se recorren entre colinas y viñas.