«A mí lo que me sofoca es el telediario»

Profesión: cantante y actriz. Nació: en 1958, en Madrid.. Por qué está aquí: protagoniza la comedia «Sofocos» en el teatro Nuevo Apolo (Madrid), con Paz Padilla, Fabiola. Toledo y Ana Hurtado.

–«Sofocos». Comedia sobre la menopausia. ¿Una palabra aún maldita?

–Sí, aún es tabú porque muchas creen que se acaba la vida sexual, que la mujer pasa ya a la tercera edad. Y no.

–¿Lo sabe por experiencia?

–Yo estoy en la premenopausia. Cuando me da un leve sofoco, Pablo, mi marido, se ríe porque abro la ventana y le digo: «Sólo son dos minutos...».

–¿Es el final de algo o...?

–Como dice María Teresa Campos en la comedia: es el final de un viaje y el principio de otro. Es una transición fisiológica, nada más.

–Interpreta varios papeles. Hace de monja. ¿Sería una buena monja?

–Como soy una buena persona, sería una buena monja. Quise serlo a los 14, luego se me pasó.

–Hace de Juana la Loca. ¿Todavía hace locuras?

–Sí, y que no falten. Yo haré siempre locuras de amor. Y otras muchas.

–Cuénteme la última...

–Meterme en esta locura. Nunca había hecho comedia en teatro, y me lo paso muy bien. Yo me río hasta de mi sombra.

–También hace de ovario. ¿Todo en la vida es cuestión de ovarios?

–En mi caso, sí. Puedo decir, y digo, que tengo un par de ovarios.

–¿Qué pasaría si los hombres sufrieran la menopausia?

–Creo que les daría más vergüenza que a las mujeres. Ustedes sufren otra cosa, ¿cómo...?

–Andropausia, disminución de la capacidad sexual, dicen.

–No haga caso. Si hay afición, las ganas no desaparecen nunca. Son ciclos que hay que pasar, como el acné juvenil.

–«Sofocos». ¿Qué le produce auténticos sofocos?

–El telediario: los recortes, la corrupción, el paro y todo eso.

–Pues a la Merkel no le dan ni picores...