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Lluvia de críticas a Andrés de Inglaterra: “Su entrevista ha sido patética”, aseguran los medios británicos

La expectación generada por la entrevista que ofreció ayer a un programa de la BBC tardó poco en desinflarse y no convenció a la mayoría de los espectadores

La expectación generada por la entrevista que ofreció ayer a un programa de la BBC tardó poco en desinflarse y no convenció a la mayoría de los espectadores

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La expectación generada por la entrevista a Andrés de Inglaterra en el Palacio de Buckingham, anunciada en horario de máxima audiencia, pronto se desinfló como si de un infantil globo se tratara. El programa había lanzado horas antes de la emisión algunas perlas sobre la relación del hijo de Isabel II con Epstein, de quien aseguró que su amistad con el financiero había lastimado a su familia y a sus hijas y aseguró que «ha sido un dolor constante para mi familia». Poco más se pudo rascar. A lo sumo, que reiteró con rotundidad que «nunca había visto a esa joven», refiriéndose a la menor de edad entonces, Virginia Roberts, que le acusó en su momento de haber mantenido relaciones sexuales con ella, hoy convertida en una mujer adulta. Y ni estuvo ni alternó con las jovencitas ni participó en 2001 en ninguna orgía porque, según declaró ayer, en ese momento “estaba llevando a mi hija Beatriz a una fiesta infantil a Pizza Express en Woking”, algo que recuerda con extrema exactitud porque “para mí no es habitual acudir a este tipo de locales”.

Las reacciones no se han hecho esperar y los medios ya califican al «royal» británico de «patético» y sus respuestas de “asombrosas”, a pesar de contar con el apoyo incondicional de su ex esposa Sara Ferguson, con quien mantiene una curiosa relación. Andrés de Inglaterra aseguró que no pudo estar con la joven porque a esas horas estaba dejando a una de sus hijas en una pizzería en una fiesta infantil. Sea como fuera no convenció y a pesar de lo que había generado los resultados fueron más bien pobres. Los medios británicos han cargado sin piedad contra el hijo de Isabel II y las redes no se han quedado atrás. A nadie parece que le ha gustado. Nadie se muestra y se insiste en la superioridad del entrevistado. Otra cosa sería analizar su postura en la silla, la posición de sus pies, su manera de sentarse o de mirar a la entrevistadora. Darían para varias entregas.

Se preguntan también desde los diarios el motivo por el cual dio esta entrevista y por qué no ha condenado de una manera más rotunda la actitud de Epstein, así como el “desdén” que exhibe hacia las mujeres de las que habla. “Si no recuerda haber conocido a Virginia Roberts ¿es posible que tampoco tenga en memoria haberse acostado con ella”, se puede leer en uno de los artículos que hoy aparecían en un rotativo inglés. “Solo le preocupaba la reputación de su familia y nos las posibles mujeres que pudieran estar siendo maltratadas”, se lee en otro.

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Lo cierto es que la intervención real ha dejado la popularidad de Andrés de Inglaterra bajo mínimos. A buen seguro que pensará más de dos y más de tres veces la próxima vez si se enfrenta a una entrevista televisada u opta por el silencio, como es la política que habitualmente sigue el palacio de Buckingham.

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Una historia que colea desde hace décadas

Aquello que ahora no recuerda o no desea recordar Andrés de Inglaterra fue mucho más que una simple fiesta que se le fue de las manos. Una orgía con un grupo de menores en una isla. Y acompañado del multimillonario Jeffrey Epstein, compañero de días amargos de vino y rosas, que se suicidó el pasado mes de agosto en su celda acusado de tráfico sexual, según desveló en su día la cadena británica Channel 4 en un reportaje.

No corren buenos tiempos para el “royal” ni tampoco para su madre, que no gana para disgustos familiares y políticos debido a la situación convulsa que atraviesa Gran Bretaña por el Brexit. Así, el citado canal recuperó unos documentos judiciales de una acusación realizada por Virginia Roberts en 2015 en la que manifiesta que el príncipe abusó de ella cuando tenía 17 años (ahora ella tiene 35), algo que el hijo de Isabel II niega con rotundidad.

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Mucho se ha escrito, pues, y el príncipe ha querido romper su silencio y hablar. Para que no queden dudas. Para que, en la medida de lo posible, todo se aclare. La expectación era máxima ante el anuncio de que hoy el hijo de Isabel II se pronunciaría sobre uno de los capítulos más oscuros de su vida, el que habla de sus relaciones con Epstein y las orgías que supuestamente vivió a su lado. Para calentar el ambiente se han desvelado a modo de adelanto algunos de los fragmentos de la entrevista que hoy se verá a partir de las diez de la noche en la BBC, es decir, en horario de máxima audiencia, realizada por Emily Maitlis para el programa “Newsnight”.

El príncipe, al ser preguntado por la periodista por las veces que se alojó en Nueva York en el domicilio de Epstein reconoce que efectivamente lo hizo, que estuvo allí, pero inmediatamente añade que “no fue lo correcto, algo de lo que me he dado cuenta con la perspectiva que da el tiempo. Me resultaba cómodo instalarme allí”. Posteriormente se le pregunta por una imagen, una fotografía tomada en el apartamento de Epstein en la que se le ve agarrando a una menor de 17 años de la cintura, Virginia Roberts, quien aseguró que había mantenido en varias ocasiones relaciones sexuales con Andrés de Inglaterra. En ese momento, el entrevistado opta por el olvido y el titubeo, no recuerda haber conocido a la joven, no sabe quién es. Y ante la insistencia de la reportera sobre si recuerda haberla coincidido con él responde con un tajante “no”. La entrevista, pues, promete.

“Channel 4” lo ha corroborado las afirmaciones de la entonces joven Roberts con documentos médicos fechados en 2001, fecha en que presuntamente sucedieron los hechos. En aquella época la chica, entonces menor de edad, acudió a una clínica ginecológica debido a que llevaba sangrando de manera abundante varias semanas.

Según el citado informe de “Channel 4” no fue una sino, según su testimonio, varias las ocasiones en que la joven mantuvo relaciones íntimas con el miembro de la realeza. Tenía Roberts 18 años, pero junto a ella “había otras jóvenes, alrededor de 8 y todos tuvimos sexo juntos”, recuerda. Sucedió lo que ella recuerda como “una orgía” en una de las islas privadas del magnate Epstein, concretamente en las islas Vírgenes.

En el informe no aparece reflejada la edad de las otras jóvenes, que según su relato, “se trataba de mujeres fáciles” con las que no era complicado acostarse. Además, Channel 4 ha revelado que ha tenido acceso a una libreta en la que el magnate estadounidense guardaba “hasta 13 contactos telefónicos para el príncipe Andrés” y que guardaba en Florida.

En el cuaderno se detalla la manera de ponerse en contacto con el hijo de Isabel II en lugares como, por ejemplo, el palacio de Buckingham. Andrés de Inglaterra ha negado toda relación con estas actividades pero no su amistad con Jeffrey Epstein, de quien ha asegurado que desconocía las actividades delictivas a las que se dedicaba y se ha mostrado “horrorizado” al saber de estas prácticas.

La presión nada más destaparse meses atrás el “affaire” fue tal que el palacio de Buckingham se vio obligado a emitir un comunicado: “El duque de York está conmocionado ante las recientes noticias sobre los presuntos delitos de Jeffrey Epstein. Su Alteza Real condena la explotación de cualquier ser humano, y la sugerencia de que pudiera haber participado, consentido o animado algo así es algo aborrecible”.

Solo queda esperar a que pasen las horas y lleguen las diez de la noche para que Andrés de Inglaterra desvele cuál fue su verdadera relación con el desaparecido Epstein y su papel protagónico o no con las supuestas orgías que se celebraron en el apartamento de éste.