Anna Freixas Farré: «Hay que decir la palabra ''vieja'' sin temor»

Profesión: doctora en Psicología y escritora. Nació: en 1946, en Barcelona. Por qué está aquí: por su libro «Tan frescas. Las nuevas mujeres mayores del siglo XXI» (Paidós).

Anna Freixas Farré
Anna Freixas Farré

–«Tan frescas». Una nueva generación de mujeres mayores comienza a asomar. ¿Cómo es?

–Más libre. Disfruta de recursos intelectuales y económicos que antes no tenía. Son mujeres que pueden decidir.

–Los estereotipos de la viejecita modosa que hace tartas en casa no les sirven. ¿Qué les sirve?

–Poner en marcha sus deseos, llevarlos a cabo, adueñarse de su tiempo.

–Hoy se ven abuelas sexys...

–Claro. Sexys y disfrutonas.

–Se habla de viejos verdes, no de viejas verdes. ¿Las hay?

–Yo creo que hay viejas multicolores. La sociedad es dura con la sexualidad de los mayores, más con la de la mujer mayor.

–¿Dura?

–Sí, parece que niega o limita su opción al placer, al sexo. O no lo ve bien.

–¿Envejecen peor las mujeres que los hombres?

–«Los hombres maduran, las mujeres envejecen», dijo Susan Sontag.

–Ellas recurren más a la cirugía estética...

–Es una asignatura pendiente. No soy partidaria de esa cirugía sólo para quitar los signos de la edad. Es prescindible.

–Afirma Woody Allen que envejecer es siempre una maldición, hay pérdidas.

–Sí, pero también dice que no ha encontrado otra alternativa a morir joven. A mí me gusta más hablar de cambios que de pérdidas.

–Se acepta al hombre mayor con una jovencita, pero no a la mujer mayor con un jovencito...

–Sí, es verdad. Es otra asignatura pendiente. Pero cada día hay menos normas en ese sentido. Las normas están para saltárselas.

–¿Le tiene miedo a la palabra «vieja»?

–No, hay que reivindicarla. Hay que decir «vieja» sin vergüenza, sin temor.

–Dice García Márquez que el secreto de una buena vejez es un pacto honrado con la soledad...

–Sí. Para muchas, la soledad es el momento de la libertad, de ocupar su propio espacio, de volar.

–Quizá Gaby quiso decir un pacto honrado con la Soledad, la Paca, la...