
Capítulo delicado
María León, borrón y cuenta nueva: "Lo importante es aprender"
La actriz sevillana reaparece en el Festival de Málaga, habla de aprendizaje tras su condena y reivindica su mejor momento profesional

Hay intérpretes que convierten la vulnerabilidad en discurso y el tropiezo en narrativa propia. María León pertenece a esa estirpe. Con su sonrisa franca reapareció en la presentación de la 29ª edición del Festival de Málaga, donde no solo celebró su buen momento profesional, sino que abordó con naturalidad uno de los capítulos más delicados de su vida reciente.
Hija de la incombustible Carmina Barrios y hermana del actor Paco León, María ha crecido entre focos, rodajes y personajes que oscilan entre la comedia ácida y el drama social. Muchos la recuerdan por su vis cómica en Cuerpo de élite, pero su carrera siempre ha tenido un pie en el riesgo y otro en la verdad emocional.
Multa de 5.700 euros
En Málaga, ante los micrófonos, habló con serenidad del episodio judicial que marcó los últimos años. En la madrugada del 1 de octubre de 2022, tras un altercado con agentes de policía que la habían detenido cuando circulaba en bicicleta -presuntamente en estado de embriaguez-, la situación derivó en denuncia y juicio. La sentencia la condenó a pagar una multa de 5.700 euros. En mayo de 2025, al conocer el fallo, pronunció una frase que hoy resuena como declaración de intenciones: "Borrón y cuenta nueva".
Meses después, su reflexión es más reposada que defensiva. "Yo creo que lo más importante es aprender. Aprender de las situaciones, escucharse a uno mismo y sobre todo ser honesto, desde la expresión del corazón de cada uno", aseguró ante la prensa. No hubo dramatismo impostado ni victimismo. Solo la conciencia de que la exposición pública amplifica cualquier error.
La actriz, que pronto estrenará 9 lunas, dirigida por Patricia Ortega, atraviesa un momento de plenitud profesional. En la industria española, donde la memoria mediática es tan fugaz como implacable, León parece haber entendido que la coherencia pesa más que el ruido.
Su presencia en el Festival de Málaga fue también un gesto simbólico: volver al cine, al oficio, al territorio donde mejor se expresa. Allí donde las historias permiten ensayar segundas oportunidades sin necesidad de titulares.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


