Confesión

María Pombo: maternidad, miedo y la vida más allá del filtro

En el pódcast de Vicky Martín Berrocal, la influencer se confiesa sobre sus hijos, la esclerosis múltiple y el sueño -cada vez más real- de empezar de cero en Miami

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María PomboDifoosion

Hay confesiones que no caben en un story de 15 segundos. En la nueva entrega de "A solas...", el pódcast de Podium Podcast, María Pombo se sienta frente a Vicky Martín Berrocal y deja a un lado el algoritmo para hablar de lo que verdaderamente le quita el sueño: sus hijos.

"Mi gran miedo es dejar traumas a mis hijos", admite sin rodeos. La frase, contundente y honesta, desarma la imagen de seguridad que suele proyectar en redes. "No sé qué les estoy dejando. Cuando voy a terapia, trato mucho el tema de la educación. Me da miedo que en el futuro tengan que ir a terapia a curar traumas que les hemos dejado sin quererlo". Es una generación que revisa la herencia emocional con lupa, Pombo verbaliza un temor compartido por muchas madres de su tiempo: el de no hacerlo perfecto.

La conversación también mira hacia atrás. Sus inicios, marcados por la exposición temprana, tuvieron -reconoce- un “gran empujón” gracias a Álvaro Morata, quien la ayudó a "estar en el mapa" cuando las redes empezaban a consolidarse como escaparate profesional. Desde entonces, la crítica ha sido compañera constante. "Yo ya me he insultado antes de que tú me hayas insultado. Soy mi mayor hater", confiesa, revelando una autoexigencia feroz que contrasta con la aparente ligereza de su contenido.

No esquiva tampoco la polémica que generó su frase "leer no te hace mejor persona". "Me pareció una locura cómo se sacó de contexto un clip de diez segundos", explica, todavía frustrada por la simplificación de un mensaje que, según defiende, tenía matices. En la era de la viralidad inmediata, la narrativa propia puede diluirse en cuestión de horas.

Pero si hay un tema que atraviesa toda la entrevista es la salud. Diagnosticada de esclerosis múltiple, una enfermedad que también padece su madre, Pombo asegura vivir "sin miedo", aunque con una conciencia diaria de lo que implica. "Más que por mí, me preocupa llegar a ser dependiente, ser una carga para mi marido o mis hijos. No quiero eso". Habla desde la experiencia de haber visto la fortaleza silenciosa de su madre, que siempre "le ha quitado hierro al asunto", incluso cuando el peso era evidente.

En medio de esta reflexión íntima surge una idea que podría cambiarlo todo: mudarse a Miami. "Sería muy positivo para la familia. Irnos y ser nosotros, vivirlo juntos. Creo que nos haría muy fuertes". La aventura como antídoto contra la rutina y el ruido externo.

Y en ese “nosotros” hay un nombre clave: Pablo. "La seguridad que me ha dado… No tengo vidas para agradecérselo. Me ha cambiado como persona", dice sobre su marido. "Gracias a él me siento imparable".

Detrás del éxito y los millones de seguidores, María Pombo dibuja el retrato de una mujer que, más allá del brillo digital, solo quiere acertar en lo esencial: criar sin herir y amar sin miedo.