
Difícil proceso
Marta Peñate entra en quirófano tras su sufrir un aborto
La periodista se ha puesto en manos de los cirujanos para someterse a una intervención en su útero. Está nerviosa, pero es optimista

Marta Peñate ha llorado mucho este año. Unas veces por felicidad, pero muchas más por tristeza. Se le resiste el plan de convertirse en madre junto a Tony Spina y este año ha encajado la durísima pérdida del bebé que esperaba. Han sido varios los abortos a los que ha tenido que hacer frente, asomándose cada vez más al precipicio de la tristeza. Pero su ahora marido, después de casarse en Honduras desde las playas de ‘Supervivientes All Stars’, no le ha soltado la mano en ningún momento. Tampoco ahora que ha tenido que entrar a quirófano.
La periodista y estrella de realities ha puesto en conocimiento de sus fieles de Instagram el último paso que ha dado en el hospital. Uno que le ha obligado a entrar en quirófano y ponerse en manos de los cirujanos. La influencer se ha sometido a una biopsia de endometrio para que los especialistas logren encontrar el motivo por el que no logra llevar a término sus embarazos. Consigue crear vida en sus adentros, pero siempre ha terminado en susto y desolación. Dice no tener problemas si al final no logra ser madre, pero aun así se resiste a la idea y busca cumplir su sueño a toda costa. De ahí su reciente intervención.
Marta Peñate, a quirófano para saber qué le sucede
La colaboradora de Telecinco quiere agotar todos los recursos antes de tirar la toalla. Es por eso que se ha puesto en manos expertas para someterse a una biopsia de endometrio. Un paso que ha querido compartir con el público desde el propio hospital, con el gorro quirúrgico en la cabeza y con su correspondiente bata lista para entrar a quirófano. “Ya estoy en la clínica, que me repiten la biopsia del endometrio. No sé, pero tengo fe. Me la repiten por el tema del aborto para ver si tengo algo, pero yo tengo fe en que va a estar bien, al menos esto sí”.

Aunque tras de sí encierre mucho dolor y este paso médico tenga un trasfondo triste, ella se muestra optimista y con buena vibra. Especialmente porque tenía que dormirla y ese viaje le apetecía muchísimo: “Me sedan, me gusta que me seden. No me pasa como a otros que les da miedo. Pero sí, me sedan porque tengo un útero complicado y quitarme un trocito del endometrio… cuesta, pero a mí no me supone ningún problema que me seden. Luego me levanto muy a gusto”, bromea.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


