La lucha contra el cáncer de Carmen Torrecillas, la jornalera enemiga de Mila Ximénez en “Supervivientes”

“Estoy con el primer ciclo de quimio, los médicos valorarán y pondrán fecha para meterme en el quirófano. Estoy deseando que me quiten el bicho que llevo dentro”

“Estoy con el primer ciclo de quimio, los médicos valorarán y pondrán fecha para meterme en el quirófano. Estoy deseando que me quiten el bicho que llevo dentro”

Se hizo muy famosa en “¿Quién quiere casarse con mi hijo?” como madre de Fran gracias a frases como “De ti me gusta que seas sencilla y superficial” y por su gloriosa aportación al vocabulario castellano con la invención de la palabra “espompótica”. Dio tanto juego que se ganó con todo el merecimiento su participación en “Pasaporte a la isla” y terminó compitiendo con Mila en “Supervivientes 2016”.

Mila Ximénez, la fiera corrupia de “Sálvame”, ahora en “GH Vip”, la machacó tanto que provocó su expulsión de la isla. Aquello ya no tiene importancia. Carmen, que encandiló a la audiencia con su divertido acento jienense, de profesión jornalera y lo que se tercie, se enfrenta ahora a una prueba durísima: tiene cáncer en un ovario y se está sometiendo a un tratamiento de quimioterapia. “Es el peor momento de mi vida. Estaba trabajando, como vengo haciendo desde muy pequeña, y hace dos meses empecé a sentir molestias en el abdomen. Fui al médico, no encontraban el motivo, hasta que en una de las pruebas descubrieron un tumor en uno de mis ovarios. Tengo cáncer”. No ha perdido el apetito, “aunque ya se manifiestan los síntomas: he perdido pelo, pero tengo pelucas y gorros para tapar mi calvicie. Han sido dos meses muy duros”. No tiene aún fecha concreta para la operación: “Estoy con el primer ciclo de quimio y tienen que darme otro, a partir de ahí, supongo que los médicos valorarán y pondrán fecha para meterme en el quirófano. Estoy deseando que sea cuanto antes para que me quiten el bicho que llevo dentro”.

Atrás quedó su paso por la isla: “La tele es muy divertida, lo pasé muy bien, pero una vez vivida la experiencia, volví a mi vida normal, con mi familia y mi trabajo de jornalera”. El medio se quedó en un bonito recuerdo y nada más, y añade: “El último día que acudí a la gala de 'Supervivientes' me sentí saturada, mi experiencia en la isla con Mila Ximénez fue terrorífica, no sé el por qué de su ira y rabia conmigo cuando solo intentaba colaborar para que la vida fuera más fácil en una situación extrema de hambre y frío. Éramos un grupo de personas que teníamos que resistir en un ambiente muy duro”.

El enfrentamiento que tuvo con Mila Ximénez fue muy desagradable y le dejó mal sabor de boca. Y es que Mari Carmen es una mujer sencilla, sin dobleces. De hecho, hasta ha perdonado a la que fue su enemiga, a la que culpó de su salida de la isla. “No le guardo rencor, le perdono el daño que me hizo. Es más, estoy siguiendo “GH Vip” y me está ayudando a pasar el tiempo mientras estoy con mi enfermedad. Me da mucha pena verla sufrir, porque sufre como una condenada. Está de mal humor como estaba en la isla y lo paga con el que pilla por delante”.

De hecho, Mari Carmen es tan inocente que si se reencontrase con Mila “no tendría ningún problema por mi parte. Creo que además tiene buen corazón y te pide perdón, pero sus arrebatos son tremendos y yo tuve la mala suerte de sufrirlos”.

Humor contra la enfermedad

Pocas personas hay con mejor humor que Mari Carmen, y ha afrontado su enfermedad también con valor y optimismo: “Cuando me dijeron que me iban a dar quimioterapia, lo primero que hice fue ir a la peluquería para que me cortasen el pelo muy cortito, y ahora recurro a las pelucas. El pelo crece, no me preocupa. Me sigo pintando los labios porque, efectivamente, soy muy coqueta y me gusta estar guapa. Al principio me daba un poco de pena verme, pero no tengo tiempo para dedicarlo a eso. Quiero curarme y ya podré presumir más adelante, ahora mi prioridad es la salud”.

También la salud y el bienestar de su marido, Antonio: “Aunque él no me ve, yo le miro de reojo y le veo llorar, entonces tengo que darle ánimos para que no le gane la tristeza y la preocupación por mí. Tengo que ganar esta batalla contra el cáncer, Dios me va a ayudar a conseguirlo. Sé que Antonio está sufriendo más que yo y siento lástima por él. Yo soy muy dura y tengo fuerza para luchar y hacer todo lo que me dicen los médicos. Soy positiva. Me queda un largo recorrido, pero confío que en un tiempo hasta pueda volver a trabajar. Todavía me queda un tiempo para jubilarme”.