Europa

Bruna deja solo a Neymar

Es el ensueño carioca de la sensualidad, esa «moça do corpo dourado» que, como dice la canción, cautiva a su paso por la Playa de Ipanema a ritmo de «bossa nova». A sus 17 años, Bruna Marquezine desboca toda la histeria del fénomeno fan en su país (muestra de ello es que se cuentan por centenares sus páginas de admiradores y por cientos de miles sus seguidores en las redes sociales) y su personaje de Lourdinha en la serie «Salve Jorge» de la preponderante cadena Globo, no sólo la ha encumbrado como musa del erotismo carioca, sino que también ha puesto la guinda de popularidad a su meteórica carrera en la televisión, medio en el que se desenvuelve con soltura desde los siete años. Además de ser una conocida actriz y modelo, Bruna es la novia de Neymar –el «crack» de los Santos que vestirá la camiseta azulgrana a partir de la próxima temporada–, lo que la ha acabado de catapultar al limbo mediático y convertido en uno de los objetivos predilectos de la prensa rosa y los «paparazzi». «Ella es muy famosa, todo el mundo la conoce aquí», asegura la periodista brasileña Beatriz Medeiros.

A pesar de que su desbordante agenda la mantiene ocupada gran parte del día, Bruna no vive ajena al interés mediático que está empezando a levantar también al otro lado del charco. Los periódicos brasileños no han tardado en hacerse eco de las portadas e informaciones que comienzan a hablar de la novia del delantero brasileño en Europa y exhiben su orgullo patrio cuando la prensa española se rinde al atractivo de la intérprete y le dedica calificativos como «sexy», «bella» y «sensual». De ahí que todos anden tras la pista de la pareja, que no ha querido soltar detalle sobre su futuro. «¿Qué si Bruna se irá con Neymar a Barcelona? ¡Eso quisiéramos saber nosotros!», asegura Medeiros. Desde luego, fácil, no lo va a tener. Mañana debuta en el «Dança dos famosos» («Baile de los famosos») del popular programa «Domingão de Fustão» y tiene previsto estrenar una nueva serie, tras el éxito de «Salve Jorge», que la reencontrará con el director Manoel Carlos, al que le debe su salto a la popularidad, siendo una niña de ocho años, por su papel de Salete Machado en «Mulheres Apaixonadas». «Veo difícil que se vaya a España ahora. Sólo en ''Dança'', si le va bien, podría estar tres meses», asegura Medeiros. Una teoría que también avalan conocidos periodistas del país, como Bruno Astuto, de la revista «Época», quien publicaba que «Al menos de momento, Bruna no se va con su enamorado a España». Según sus informaciones, además de los inminentes proyectos laborales que abordará, la actriz tiene contrato con la cadena Globo hasta 2016. De hecho, hace unos días, la asesora de la actriz quiso romper con las especulaciones más románticas: «La atención de Bruna se centra en Brasil», aseguró.

Los protagonistas de este tórrido romance tampoco están haciendo un gran esfuerzo por despejar las dudas sobre su destino. Que se vaya a vivir con Neymar a Barcelona «es una cuestión entre ella y yo», comentó el crack brasileño a los medios de su país a su despedida del Santos. Lo cierto es que ninguno de los dos ha dado señas de querer ceder ni un milímetro del terreno conquistado a nivel profesional. «Él tiene mucho respeto por mi trabajo, como yo por el suyo», aseguró la actriz en una entrevista en marzo. Tampoco resulta fácil herir esta pareja de talentos precoces y siempre que la prensa del «coure» intentó poner contra las cuerdas a Bruna, la joven ha sabido defenderse, incluso de la fama de amigo de las fiestas que tiene su novio. «Confiamos mucho el uno en el otro», comentaba la intérprete a principios de mes, en una desconcertante entrevista en la que, quizá con los rumores del traslado de Neymar a Barcelona, aseguraba no querer pensar demasiado en el mañana: «Nadie sabe del futuro. Pienso en el presente y en el presente estoy bien con él. A la distancia, desde luego, están acostumbrados, aunque los más de 500 kilómetros que separan São Paulo (donde el futbolista residía) de Rio de Janeiro (ciudad en la que ella trabaja) no serán comparables a tener un océano de por medio. A pesar de todo, en su corta relación –tras varios meses de rumores confirmaron su noviazgo en los pasados carnavales–, la joven pareja ha compartido en las redes sociales muchas muestras de afecto cuando no han podido estar juntos. De hecho, «mi corazón está contigo» fue la frase que Bruna publicó con una foto de Neymar en un partido en el que le deseaba suerte.

Pero si se cansasen de esa distancia que media entre los dos –y que será más pronunciada tras el fichaje del delantero por el Barça–, para Bruna tampoco sería fácil continuar con su idilio en la Ciudad Condal. La actriz es todavía menor de edad –aunque cumplirá los 18 en agosto– y necesitaría la autorización de sus padres para poder viajar fuera del país. «Es cierto que a la madre de Bruna no le gustaría que se fuese a España», comenta la periodista de «Jornal do Brasil», Heloisa Tolipan. Al parecer, la oposición familiar al traslado de la intérprete sería uno de los motivos principales para que Bruna se centre en su carrera en el país. «Los padres creen que su hija es muy joven para abandonar su carrera en Brasil e invertir solamente en su relación con el crack», aseguran en un medio local. Al parecer, el principal temor de la madre de la intérprete es que su hija termine como Alexandre Pato y Sthepany Brito, una joven pareja que se trasladó a Milán y cuyo matrimonio acabó en menos de un año. «Ella regresó a Rio de Janeiro pero nunca le volvieron a dar grandes papeles en la televisión brasileña», comenta el diario. Al margen de estos antecedentes, la familia de Bruna siempre ha mantenido protegida a la estrella de la casa para que se centrase en su carrera y no se dejase seducir por la purpurina de la prensa rosa. De hecho, su madre se ha dedicado a negar gran parte de los «affaires» que le atribuyeron a la niña –incluso el del propio Neymar: sonoro fue su disgusto cuando supo que su hija y el jugador de fútbol lucían alianzas en sus manos– e intenta protegerla de los excesos de la fama. Mientras, la madre y la hermana de Neymar ya están en la Ciudad Condal buscando nuevo hogar. Sólo queda por saber si el «crack» dormirá sólo o acompañado en sus noches españolas.

Un padre precoz y una ex demasiado adorable

–aconsejado por su representante Wagner Ribeiro– en el Hotel Sheraton de Rio de Janeiro a la espera de jugar el partido que enfrentará a su selección con Inglaterra. Los «flashes» y las entrevistas quedan pospuestas para después del enfrentamiento y su aterrizaje en la Ciudad Condal, que se espera sea alrededor de las 2 de la madrugada del lunes. A la espera de que pose con la camiseta azulgrana y pronuncie sus primeras palabras como culé, su fama de amante de las fiestas y mujeriego han llegado a España antes que él. Hasta que oficializó su relación con Bruna Marquezine, Neymar presumía de tener «sólo amigas», por más que se publicasen imágenes suyas en compañía de modelos y atractivas jóvenes y en actitud cariñosa. Fue precisamente en uno de sus encuentros furtivos con la maniquí Carolina Dantas, que por entonces tenía 17 años, cuando concibió a su pequeño, al que llamarían David Lucca. A los 19 años, el crack brasileño se convirtió en padre y, desde entonces, todo su entorno asegura que ha sentado la cabeza. Una de sus principales defensoras, amiga y confidente, es la propia Dantas, a quien le une una relación muy especial. De hecho, protagonizaron una tierna escena televisiva cuando la joven rompía su silencio mediático para participar en un programa de televisión y resaltar las virtudes de Neymar. «Tuvimos que hacernos hombre y mujer de un día para otro. Es algo difícil. Él siempre venía a casa a preguntarme si estaba bien, me llevaba chocolate... Siempre estaba cerca y fue muy bueno», aseguraba Dantas. Además, la modelo desveló que a Neymar le gustaba ir por las tardes a su casa «sólo para dormir con su hijo». «Gracias por todo lo que haces por la gente, por ser un padre maravilloso y por estar siempre ahí», comentó en directo al joven. Unas palabras que no tardaron en calar en el futbolista, quien se mostró muy emocionado. «Mi hijo me cambió. Desde que llegó a mi vida sólo trajo alegría. Me está dando mucha suerte», confesó el delantero ante las cámaras, dejando clara la buena sintonía que existe entre él y la madre de su pequeño David Lucca. A pesar de todo, y de las incesantes preguntas de los medios, Neymar asegura que Bruna no se siente celosa de Carolina. Y si fuese al contrario nadie lo admitiría: como confesó en una entrevista la novia del crack: «Mis ataques de celos se quedan entre Neymar y yo».