El consuelo de Carballo

La bailaora Cecilia Gómez ocupa ahora el corazón del ex gimnasta Jesús Carballo, quien atraviesa un amargo momento familiar tras las acusaciones vertidas contra su padre

Entiende el sentido profundo de la disciplina y del sacrificio, sus tacones sueñan con ritmos que zapatean ahora entre el flamenco y las rancheras, y sabe de «luz de luna» y de «noches tristes» no sólo por lo que cantaba su admirada Chavela Vargas –protagonista de su nuevo espectáculo, que se estrena el 5 de agosto en El Escorial coincidiendo con el primer aniversario del fallecimiento de la artista mexicana–, sino por las hieles que ahora también intuye en el corazón de la persona que, desde hace un par de meses, le ha hecho revivir el suyo propio. La bailaora Cecilia Gómez, que saltó al papel «couché» por su relación con Francisco Rivera Ordóñez, asegura ahora tener «el corazón contento». «Todo lo que Jesús Carballo me aporta es bueno», comenta con cierta timidez, consciente de la amarga situación familiar que atraviesa el ex gimnasta y actual presidente de la Federación Española de Gimnasia. A pesar de todo, valora de Carballo lo que la disciplina y el deporte les ayuda a entender sin mediar palabra. «Hay cosas que no es necesario decir», comenta. Satisfecha con esta relación que da sus primeros pasos y que le permite conciliar su profesión con un espléndido momento personal–«al final buscas que tampoco te condicionen y te cambien tu día a día», confiesa–, Gómez evita la polémica que salpica al padre de su actual pareja: «Es un tema muy personal que desconozco», asegura.

Pero lo cierto es que las acusaciones de un grupo de atletas de los años 80 contra el ex seleccionador nacional Jesús Carballo García –padre de la actual pareja de la bailaora– por supuestos abusos sexuales y tratos vejatorios cuando éstas eran menores ha conmocionado a la gimnasia española y ha caído como una bomba de relojería sobre la federación que preside su hijo desde diciembre de 2010. De hecho, quizá por su cargo como máximo responsable de esta disciplina, Carballo declina, «en estos momentos», conceder una entrevista a nuestro periódico.

Las noticias sobre este espinoso asunto han ocupado la actualidad deportiva de la semana en la prensa nacional y, pese a que el entrenador fue retirado de su cargo por el Consejo Superior de Deportes el pasado febrero a raíz de la denuncia interpuesta por un grupo de ex gimnastas, nuevas acusaciones y desmentidos han devuelto a la palestra el nombre de Jesús Carballo. Mientras algunas de sus antiguas pupilas dan credibilidad a la denuncia encabezada por Gloria Viseras, otras tantas rechazan las acusaciones y confían «al cien por cien», como asegura la deportista internacional Elena Gómez, en el trabajo del que fuera seleccionador nacional femenino de gimnasia durante más de treinta años. Ante el aluvión de comentarios, Jesús Carballo mantiene su silencio y sólo habla a través de sus abogados, quienes consideran «abiertamente erróneas y parciales» las informaciones acusatorias contra el antiguo entrenador y sostienen que el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid «ha archivado la causa en dos ocasiones».

Que estas graves acusaciones se viertan treinta años después de que los supuestos delitos se hubiesen cometido y que los mismos hayan prescrito –puesto que han transcurrido más de 20 años desde que las supuestas víctimas cumplieron la mayoría de edad–, son algunos de los motivos por los que en la localidad natal de Carballo muchos no dan crédito a las acusaciones que se han vertido contra él. En Tirán (Moaña, Pontevedra), de donde es oriundo el ex seleccionador, hay quienes aseguran poner «la mano en el fuego» por la inocencia de Carballo, conocido en su juventud como «Manolo Canillas» –ya que su segundo nombre es Manuel y era muy delgado– antes de ser bautizado con el apodo de «Fillo», con el que se le conocería en el mundo de la gimnasia. Muchos le recuerdan en su localidad con cariño, entre otras cosas, por la tenacidad que demostraba hacia el deporte. «Su padre tenía una fábrica y él y su hermano le ayudaban en el negocio. Cuando teníamos un descanso entrenaba subido a un árbol de la finca al que le había puesto dos cuerdas. A veces nos pedía que le quitásemos de debajo las cajas con las que había trepado hasta allí», recuerda una de las empleadas de su familia. «Esto es todo un complot que han hecho unas personas que ahora quieren volver a la gimnasia y controlar la federación», aseguran desde el mismo pueblo. A la espera de que la situación se aclare, la familia mantiene su hermetismo y sólo la actual pareja del ex seleccionador, Almudena San José, rompió su silencio en «Espejo Público», de Antena 3, para defender la inocencia de su marido y reconocer los «momentos difíciles» por los que atraviesa el clan. Un duro trance que afecta al prestigio del patriarca y que la relación con la bailaora Cecilia Gómez podría estar ayudando a hacer más llevadero a Jesús Carballo hijo, a juzgar por lo unidos que se mostraron en las imágenes que publicó la revista «¡Qué me dices!».

CAMINOS DIFERENTES

Cecilia Gómez vuelve a sonreír junto al ex gimnasta Jesús Carballo (arriba), al que conoció en la celebración del centenario del COE el diciembre pasado. Aunque llevan saliendo apenas dos meses, la bailaora reconoció, en la presentación de la Dieta de la Zona en Madrid, que es un hombre con el que se complementa a la perfección. Con su ex, Fran Rivera (abajo), asegura que ya no mantienen contacto. «Tenemos vidas muy distintas», sostiene.