La «gioconda» de Mourinho

En la primera división de las estrellas, lo normal es que el éxito llegue siendo muy joven. La media con la que un deportista firma un contrato millonario ronda los 20 años. Es entonces cuando llueven los euros, los patrocinadores y la chicas guapas. Joven y con dinero, eres el blanco de la mirada de actrices, cantantes, modelos y busconas. Lo podemos comprobar con Cristiano Ronaldo, Luis Figo e Iker Casillas. Es normal, la fórmula del «cazador cazado». Pero con Mourinho ha sido diferente. No ha triunfado de joven, sino que el triunfo le llegó ya madurito. De ahí que su mujer sea normal, ni muy fea ni muy guapa, ni muy alta ni muy baja, y que no anuncie un champú, una crema o una campaña de primavera-verano. Sara Carbonero, nuestro pivón nacional, anuncia champús y Helen Swedin ha sido y es una de las modelos mejor pagadas. Matilde no es así, es como mi vecina, normal. En casa, Mourinho la llama Tami. Es discreta y sencilla. No viste de forma llamativa y va casi siempre a cara lavada. Eso es bueno y le viene bien al «sex symbol» de los entrenadores de la Champions. «Sabe ser esa mujer que se esconde detrás de un gran entrenador», me comenta una buena amiga y pariente del presidente del club merengue, que también tiene mote, es discreta y sabe de lo que habla. Tami es bella por su mirada, por su saber estar y por su pose ante la vida. Lleva 20 años con el mediático entrenador y dejó sus estudios por seguirle. Me recuerda a la «Gioconda» de Da Vinci. En Italia llegaron a pedir su beatificación. ¿Por qué será?

Así se perpetró

Revista: «Lux» .

Fecha: 24/08/2009.

Titular: «La nueva atilde».

Al descubierto: la esposa de Mourinho protagoniza la portada de la revista portuguesa con un biquini minúsculo.

Quién se lo lleva: ella, porque, por una vez, destaca sobre su esposo.

Quién pierde: nadie. No huele a polémica.