Lección de estilo

En una sociedad tan preocupada por la imagen, Michelle Obama representa perfectamente no sólo la importancia de avanzar y desarrollar un estilo personal, sino el cómo influir en el público para inspirar y reflejar un estilo de vida natural, saludable y activo. Ella demuestra que la moda no es un asunto frívolo, sino una vía para reflejar los valores de cada persona. Una mujer que conoce cómo vestir bien, muestra sabiduría, seguridad y moderación.

l Apoyo a la moda de EE UU

Su apoyo a los diseñadores estadounidenses ha sido un pilar importante. Michelle no se limita a los dos o tres de cabecera. Viste de un amplio abanico de marcas, incluso guarda un sitio importante en su guardarropa para dar apoyo también a diseñadores emergentes de su país. Lástima que las mujeres más importantes del nuestro no sigan este ejemplo.

l Por dentro y por fuera

Honestidad, sencillez, madurez y seguridad es la imagen que proyecta, y es la idea que profundiza en su discurso. No hay otra primera dama tan todoterreno como ella. Combina perfectamente prendas de diferentes presupuestos sin complejos.

l Su estilo

Arriesga. Su seguridad en sí misma le permite probar nuevos diseñadores, siempre con buenos resultados. Conoce su cuerpo a la perfección, es fiel a su estilo.

l Mi consejo

En este caso va destinado a las mujeres más poderosas de nuestro país: quisiera que tomasen ejemplo de cómo Michelle Obama adquiere compromisos con la moda estadounidense con el único objetivo de promover y potenciar la confianza en la industria y diseño de su país, dando el impulso comercial, incluso, a firmas emergentes. Desde Isabel Toledo, a Narciso Rodríguez, pasando por Rachel Roy, Jason Wu, Prabal Gurung, Preen, Thom Browne, Michael Kors, Marc Jacobs...