Una boca problemática

Mujer enérgica y de carácter, sus intervenciones están marcadas por una gran fuerza: los movimientos de sus brazos son rápidos, enérgicos, llegando a romper el círculo personal que solemos utilizar todos al expresarnos. Piensa muy rápido y lo refleja cuando se traba al hablar o cuando usa muletillas para centrarse en la comunicación.

Suele apuntar con el dedo o mantener la mirada fija, gestos no muy recomendables porque transmiten agresividad, valor que en nada ayuda a un político, ya que disminuye la confianza del interlocutor. Sus nervios la traicionan en sus apariciones públicas, aunque muestra un gran autocontrol.

Tensiona en exceso la musculatura de la boca, lo que refleja rigidez, dureza e incomodidad, además de ser la causa de sus mencionadas trabas al hablar. Y utiliza mucho la risa o la sonrisa de forma irónica, así como el doble sentido, algo poco positivo porque no transmite transparencia. Es más útil usar un lenguaje claro y sencillo.

El veredicto

Su arma secreta: el autocontrol.

Su punto flaco: las muletillas.

Miente con sus gestos: si