María Castro: «A mí no me pillarán en la cama con otro»

–«Una semana nada más». ¿Necesita ese tiempo o menos para dar puerta?

–Mucho menos. Antes de sufrir, doy puerta en seguida. Ya está la vida suficientemente dura como para sufrir también por amor.

–¿Los hombres rompen mejor que las mujeres o...?

–Nadie es bueno rompiendo. Hagamos lo que hagamos, siempre lo hacemos mal.

–Su pareja echa mano de un amigo para que le ayude a acabar la relación.

–Eso pasa en la obra. Me parece una solución cobarde y muy infantil.

–Si la pillaran con otro en la cama, ¿diría eso de «esto no es lo que parece, cariño»?

–A mí no me pillarán nunca en la cama con otro. Soy incapaz de ser infiel.

–¿Por qué cree que rompen la mayoría de las parejas?

–Vemos el error ajeno y no el propio. Falta capacidad de perdón y sobra orgullo.

–¿Es elegante diciendo adiós o...?

–Intento ponerme en el lugar del otro, pero es difícil encontrar las palabras.

–Dicen que es bueno que las peleas sean limpias y el sexo sucio...

–Ja, ja, ja. Yo tengo otra máxima: no acostarme nunca enfadada con mi pareja. Antes hay que hacer las paces.

–¿Cómo son sus peleas? ¿Qué la hace estallar?

–La prepotencia, que alguien me haga sentirme una mierda.

–«No atribuyas a la maldad lo que se puede explicar bien con la estupidez», se ha dicho. ¿Hay más estupidez que maldad en las rupturas?

–Creo que hay más estupidez y por una sola razón: no sabemos perdonar las cosas tontas.

–El padre Ángel augura que pronto habrá una mujer cardenal. ¿Le tienta?

–No aspiro a cardenal, pero el hecho de que exista la posibilidad es una buena noticia para la mujer. Me alegro.

–Está en dos series distintas en dos cadenas diferentes...

–A mí no me afecta. Pero mi madre está harta de hacer zapping.

–«Vivo cantando». ¿Se ve en Eurovisión?

–Yo, no; pero la Trini, sí. Es una fantasiosa. Yo no lo soy, aunque nunca diré «esto no lo puedo hacer»: siempre me tiro a la piscina.

–Lo malo es que a veces está vacía...

Profesión: actriz.

Nació: en 1981, en Vigo.

Por qué está aquí: interpreta «Una semana nada más» en el teatro La Strada.