Matthew vs. Matthew: la transformación del galán de Hollywood

Tras ganar un Globo de Oro y el premio del Sindicato de Actores, el intérprete suena como favorito al Oscar, aunque tendrá que luchar contra su pasado como rey de la comedia romántica

El actor, con el premio del Sindicato (izq.) y en una escena de «Como locos... a por el oro» (dcha.)

Aunque su rostro –y, obviamente, su hercúlea anatomía– gozaba del favor de la taquilla y del relumbrón de la fama, su nombre, hasta hace unos meses, no hubiese figurado en ninguna quiniela como candidato a mejor actor. Basta comprobar cómo en sus más de veinte años de trayectoria el intérprete no ha conseguido ninguna nominación a los premios más importantes de la industria. Hasta ahora. Matthew McConaughey parece destinado a hacer historia en 2014. Se ha llevado todos los galardones hasta la fecha: un Globo de Oro, un premio de la Crítica y, ahora, también sus compañeros de profesión le premian otorgándole el del Sindicato de Actores, que se entregó el sábado por la noche en Los Ángeles. Ahora, con los Oscar a la vuelta de la esquina –la ceremonia de entrega se celebra el 2 de marzo– el intérprete que alcanzó la popularidad en decenas de cintas como galán romántico con cierto aire atolondrado, suena a favorito para arrebatarle la estatuilla al mismísimo Leonardo DiCaprio, que compite con él en la categoría de Mejor Actor. La «McConaugheymanía» empezó exactamente cuando se quitó la camisa por última vez en la película «Magic Mike» riéndose de su propia imagen. Fue el realizador Steven Soderbergh quien le ayudó a dejar atrás esa caricatura narcisista con la que se había convertido en el rey de las comedias románticas insustanciales, para transformarse en un intérprete respetado con un registro propio. «Durante buena parte de mi carrera he sido reconocido como el actor que siempre aparece desnudo. Mi imagen ha ido deteriorándose mucho. Hace tres años decidí darle un nuevo rumbo a mi carrera interpretando proyectos de otra naturaleza. Con esta decisión he arriesgado, pero ha merecido la pena», aseguraba McConaughey en una entrevista.

«Intento crecer en cada película»

Éste es, sin duda, su año gracias a su trabajo en la cinta «Mud», en la serie de televisión «True Detective» y en la película «Dallas Buyers Club», por la que ha conseguido su primera nominación al Oscar y la que le está reportando mayores alegrías. El filme de Jean-Marc Vallée ha supuesto la exorcización del actor que tuvo que deshacerse de su imagen más atractiva –adelgazó 20 kilos– para encarnar a Ron Woodroof, un hombre enfermo de sida que trafica con tratamientos alternativos. «Trato de crecer de alguna manera con cada película que interpreto. Debo reconocer que con los últimos papeles al menos he disfrutado con la experiencia. Para mí ha sido increíble formar parte de este filme porque es el personaje quien da forma a la historia. Uno de los momentos más trascendentales fue recibir el diario de Woodroof de manos de su familia. Su monólogo me ayudó a crear el diálogo que acompañaba al guión», asegura el intérprete. «Dallas Buyers Club» presenta un escenario dramático desde la perspectiva heterosexual de una enfermedad que hasta ahora sólo se había representado en homosexuales. Dando un giro completo a su carrera como actor, McCounaghey confesó que tuvo que esperar dos años para obtener los papeles que quería. Ahora, con el Oscar más cerca de sus manos, disfruta del éxito y de sus notables últimos trabajos: en «El Lobo de Wall Street», a las órdenes de Martin Scorsese, y en la serie de HBO «True Detective», junto a Woody Harrelson. Además, el próximo verano aparecerá en «Interstellar», dirigida por el mago de Hollywood Christopher Nolan. «Me tomo el éxito con cierto recelo», asegura, antes de advertir: «No creo que haya llegado todavía a lo más alto en mi profesión». Y nadie, hasta hace bien poco, hubiera podido creer tal afirmación.