Mónica Molina: «No tengo miedos, creo en Dios»

Profesión: cantante.. Nació: en 1968, en Madrid.. Por qué está aquí: por su concierto «Todo lo vivido», el próximo día 5, en el teatro Fernán Gómez.

–«Todo lo vivido». ¿Qué le ha enseñado todo lo vivido?

–Que todo es posible, hasta lo imposible.

–No sé si sigue cantando más en Turquía que en España...

–Sí, canto más allí. Se puede decir que vivo la pasión turca.

–Por sus fotos en internet, veo que le gusta enseñar las piernas. ¿Qué más le gusta enseñar?

–Lo que soy. No tengo nada que ocultar. Llevo una vida muy limpia y sencilla en el campo con mi familia.

–Canta «Vuela». ¿Qué tipo de pájaro es?

–Un halcón peregrino.

–«Amado». ¿El amor es...?

–La base de mi vida. No entiendo nada sin amor. Todo lo hago con amor.

–«Besos usados». ¿Cómo son los besos de segunda mano?

–No hay besos de segunda mano. Hay besos que se han dado y que permanecen en el recuerdo.

–«Cal y arena». ¿Usted da una de cal y otra de arena?

–La vida es eso, y es lo que la hace menos monótona.

–«No te pido». ¿Ya no pide...?

–No pido nada. Quiero que me lo den todo sin pedirlo. No soy pedigüeña.

–«Esta hora de los besos». ¿Va por Artur Mas?

–No, pero sería maravilloso que llegara esa hora, la de los besos entre Barcelona y Madrid.

–«A paso lento». Dice que no le gustan los triunfos rápidos...

–Se desvanecen como los fuegos artificiales. Mi carrera es lenta.

–«Inesperadamente». ¿Qué no esperaba?

–Todo lo que está pasando. Me cuesta asimilarlo. Estoy tan cabreada...

–«Líbrame». ¿De qué quiere librarse?

–De los cabreos. Siento que no me gusta este tiempo, que debería haber nacido en el 3000 o algo así y andar de planeta en planeta.

–«Navegantes». ¿Qué naufragio teme?

–No tengo miedos porque gozo de una vida espiritual llena. Creo en Dios.

–«Tu despedida». ¿Qué diría como despedida de este mundo?

–Os quiero mucho, me voy feliz. ¡Descorchad el champán!

–Nada como cambiar un mal trago por un buen trago...