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¿Por qué sigue el secreto en torno a la recuperación de Schumacher?

Su ex manager, Willi Webber, denuncia que la mujer del piloto no permite que su círculo acuda a visitarle

Su ex manager, Willi Webber, denuncia que la mujer del piloto no permite que su círculo acuda a visitarle

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Desde que sufrió el grave accidente de esquí el 29 de diciembre de 2013, poco o nada se ha sabido del estado de salud de Michael Schumacher. El secretismo en torno a la figura del siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 ha sido casi total, tanto que las actualizaciones sobre su evolución casi se pueden contar con los dedos de una mano. Su entorno más cercano se ha enclaustrado en la residencia familiar del lago Lemán, en Ginebra, hasta tal punto que parece un búnker. No salen informaciones más allá de sus cuatro paredes. Hasta que Corinna, la mujer del piloto, ha roto su silencio en una entrevista “She´s Mercedes Magazine” y sus declaraciones han provocado un efecto dominó.

“En este momento está en las mejores manos posibles y nosotros estamos haciendo todo lo posible para ayudarlo. Pueden estar seguros de ello”, dijo, y también justificó el mutismo: “Traten de comprender solamente que estamos siguiendo la voluntad de Michael de mantener en secreto su estado de salud. Lo hizo todo por mí. Nunca olvidaré a quién tengo que estar agradecida y ese es mi marido”. Las últimas informaciones apuntaban a que Schumacher, que en sus tiempos en activo se caracterizó por un fuerte temperamento, podría estar recibiendo infusiones de células madre para mejorar su actividad cerebral.

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Sin embargo, estas declaraciones no le han sentado nada bien al que fuera mánager del piloto en su etapa en la máxima competición automovilística. Willi Webber denunció en el periódico alemán “Kölner Express” que Corinna no le deja ni acercarse a su ex representado. “Sé que Michael ha recibido un golpe muy duro, pero desgraciadamente no sé qué tipo de progresos se están llevando a cabo en su situación. Me encantaría saber cómo le va, estrecharle la mano o simplemente acariciarle la cara. Desgraciadamente, Corinna no me lo permite. Seguramente tenga miedo de que me dé cuenta de inmediato de lo que está sucediendo y haga pública la verdad”, afirmó, sin revelar más sobre sus suposiciones.

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En paralelo, pese a vivir en la incertidumbre, también se mostró esperanzado de que tras seis largos años el proceso de recuperación finalmente llegará a buen puerto: “Creo de verdad en su recuperación porque sé que es un luchador, si existe una posibilidad la aprovechará. Este no puede ser su final. Rezo por él y estoy convencido de que volveremos a verle”.