Valentín Paredes: «En la película de la vida, nadie es el malo»

Profesión: actor.. Nació: en 1955, en Badajoz.. Por qué está aquí: por su película «Nos veremos en el infierno».

–«Nos veremos en el infierno». Bien, ¿y qué hacemos allí?

–No sé. ¿Llamar a los bomberos?

–¿Cree en el infierno?

–Algún Papa ha dicho que no existe. Es una metáfora. No, yo no creo.

–Hay quien dice que el infierno es nuestro mundo.

–Es así, y en ése sí creo. No hay más que ver un telediario para comprobar que el infierno está aquí, sobre todo últimamente.

–¿Y qué me dice del purgatorio?

–No es ni chicha ni limoná. Me suena a estación de tránsito.

–Ya puestos, dígame algo del cielo...

–También el cielo puede estar aquí, sobre todo si tienes salud, dinero y amor.

–Una película sobre el tráfico de órganos. Por la crisis, ofrecen riñones en internet...

–Es terrible. Lo he leído en los periódicos. Yo donaré mis órganos cuando muera.

–Y antes, ¿compraría alguno?

–Nunca se sabe lo que podemos llegar a hacer en una situación extrema.

–Está igual que hace 20 años. ¿Ha hecho un pacto con el diablo o con su cirujano?

–Jamás pactaría nada con ningún diablo: mienten. No he pasado por el quirófano: me aterra sólo pensarlo. Veo una jeringuilla y me desmayo.

–En este «thriller» psicológico hace de malo muy malo...

–Y tan malo: soy un padre que vive de los crímenes de su hijo.

–Nada hay más divertido para un actor que hacer de perverso, ¿eh?

–Son los mejores personajes. Están llenos de oscuridad, matices...

–Dice Almodóvar que en Bárcenas hay para cuatro «Padrinos»...

–No sé si para tantos, pero a mí me encantaría hacer de Bárcenas. Lo veo tan frío, tan complejo...

–¿Lo peor de lo que nos pasa?

–Que nos hemos acostumbrado al escándalo.

–Y, además, nadie se ve como un villano...

–Sí: en la película de la vida, nadie es el malo.

–El infierno son los otros, menos en Navidad, claro.