Ciclismo

Antón piensa a lo grande

Se viste con el maillot rojo en la subida al Xorret de Catí y ya mira a Madrid. «Purito», indignado con los jueces por no ser el líder n Ganó Moncoutié

El francés Moncoutie en el momento de entrar a meta
El francés Moncoutie en el momento de entrar a meta

«Podía haber intentado ganar la etapa, pero había que pensar más allá», asegura Igor Antón. Más allá es Madrid, la meta de la Vuelta, que espera dentro de dos semanas para elegir al primer ganador del maillot rojo. Las fuerzas no le sobran a nadie e Igor no quiere que ganar una etapa signifique perder la carrera. Por eso no le importó que llegara Moncoutié por delante. «Tres», decía el francés en la meta al conseguir su tercera victoria en los tres últimos años en la Vuelta. Su pelea estaba con «Purito» y con Nibali, los que le acompañaron en la meta. Y los que, probablemente, le acompañen en la pelea hasta Madrid. La carretera ya ha decidido que son los que más le gustan.
El orgullo del corredor de Euskaltel ya está satisfecho con la etapa ganada en Valdepeñas de Jaén. Y para crecer necesita estímulos más grandes. No puede planificar su vida día a día, necesita hacer planes para tres semanas. Planes para ganar la Vuelta.
Y eso que a Igor le pudieron las ganas en las primeras cuestas del Xorret de Catí. Atacó el Liquigas y él se marchó en seguida. Le pueden las ganas, ésas que han hecho que las grandes vueltas siempre se le hayan hecho largas. Pero Antón está aprendiendo a economizar esfuerzos, que es invertir en victorias.
El maillot de líder le llegó con dudas. Y con no demasiadas ganas. Él no tenía prisa para vestirse de rojo. Más prisas tenía Joaquim Rodríguez, "Purito". El hombre del Katusha atacó en el primer esprint bonificado. Un segundo arañó, pero los jueces lo anularon por una caída que había producido justo antes. Pero "Purito"es insistente. Y, además, tiene confianza y piernas. Por eso volvió a intentarlo en la subida al Xorret. Nada. Una manada de lobos se le echó encima. La llegada era otra oportunidad para él. Es más rápido que Nibali y que Antón. Les ganó el esprint, pero de nada le sirvió. La organización dio el mismo tiempo a los tres.
«Espero que haya una reclamación. No es normal lo que han hecho los jueces», se quejaba «Purito», convencido de que había sacado tiempo a sus rivales. Primero le dijeron que era líder y después rectificaron. El primero era Antón. Indignado estaba también por el segundo que tuvo que devolver del esprint bonificado. Un segundo era lo que necesitaba para vestirse de rojo. Ahora está igualado con Igor. Pero el de Euskaltel le gana por puestos en las etapas disputadas. «Purito» quiere guerra y hoy tiene otra oportunidad para cambiar el color de su maillot.
David Arroyo fue una de las víctimas de esa caída que robó un segundo a «Purito». Llegó a meta con el maillot convertido en una camiseta de tirantes, el hombro derecho al descubierto y una dolorosa herida donde debía terminar la camiseta. «Todos se han caído en la carretera, pero yo he tenido la mala suerte de irme a la cuneta, contra un montón de piedras y cemento». El reguero de raspones le llegaba desde la clavícula hasta el pie. «Lo que más me molesta es el hombro, sobre todo al ponerme de pie en la bicicleta. Habrá que mirarlo», dice.
Menchov cayó a su lado. Sin tantos traumas, pero con más tiempo perdido en la meta. Casi tres minutos con los favoritos. «No hay que descartar a nadie», dice Antón, «y menos a Menchov, que ya ha ganado dos Vueltas y un Giro». Pero la cabeza de Menchov empieza a decirle que no está para ganar. La de Sastre, de momento, no le dice nada. Carlos resiste y se ve con fuerzas para intentar algo grande. El futuro lo tiene resuelto tras su fichaje por el Geox, pero su orgullo le pide más. Ayer atacó en el Xorret. Volverá a hacerlo.

Mañana se disputará la novena etapa entre Calpe y Alcoy, de 187 kilómetros.


Homenaje a Txema
Un minuto de silencio y un homenaje en la salida de Villena fueron el recuerdo del pelotón para Txema González, el masajista del Sky fallecido el viernes. Estaba todo su equipo, que ayer decidió no tomar la salida y todos los ciclistas en carrera acordaron donar los premios de la etapa de ayer a la familia de Txema. En el podio, Igor Antón, el nuevo líder, levantó un dedo al cielo para recordarlo y después se lo dedicó en la sala de prensa. «Es para Txema». Su amigo.


Clasificación de la octava etapa, Villena-Xorret del Cati, 188,9 kilómetros:

Clasificación general individual: