Preparados para la avalancha

Uno, dos, tres y así hasta diez coches esperaban en la puerta del Centro de Coordinación de Acogida al Peregrino (Cecap) de Getafe. Su misión: recoger los últimos elementos del kit del peregrino –mochila, camiseta, guía y agenda de la JMJ...–, los cuales se entregarán desde hoy a los más de 66.000 peregrinos que lleguen a las sedes de acogida del sur de la capital.

En los centros de atención del peregrino han trabajado los últimos diez días sin descanso preparando el material
En los centros de atención del peregrino han trabajado los últimos diez días sin descanso preparando el material

Sin embargo, los casi cien voluntarios de este centro llevan trabajando a contrarreloj desde hace más dos semanas. Es un centro de logística y abastecimiento, por lo que su misión es recibir todo el material que recibirán los inscritos en la JMJ y distribuirlo a los lugares de acogida para que cuando lleguen los peregrinos puedan disponer de él.

Ante la falta de espacio, el Cecap cuenta con tres pabellones de un colegio colindante para poder albergar tal cantidad de productos. En el primero, guardan todo el material referente a los voluntarios; en el segundo, todos los objetos que recibirán los peregrinos; mientras que el tercer pabellón sirve de stock de los desayunos que se han enviado a las sedes de acogida.

«Teníamos mucho trabajo por hacer y poco tiempo para ello», admite Javier, el encargado de coordinación de los voluntarios, aunque señala que «gracias al buen trabajo y la disposición de todos los voluntarios se ha cumplido con el objetivo».

Con tal cúmulo de trabajo y al depender de factores externos como el relativo al transporte de las mercancías, en varios ocasiones los propios voluntarios del Cecap han tenido que modificar la tarea que tenían asignada y realizar otras que no eran de su competencia. «El pasado sábado tuvimos que acercar hasta el centro nueve palés de material que debían haberlos traído un camión de El Corte Inglés», cuenta a modo de anécdota uno de los jóvenes voluntarios mientras carga de cajas con mochilas uno de los jóvenes voluntarios.

Con todo el material ya en las sedes, el Cecap dejará de funcionar como almacén desde hoy y se transformará en uno de los mejores aliados de los cientos de miles de peregrinos. Su nueva tarea consistirá en dar solución a cualquier problema que puedan tener los inscritos a la JMJ durante su estancia en Madrid. Con la intención de poder atender cualquier emergencia, los voluntarios trabajarán en el Cecap en turnos durante las veinticuatro horas del día.

Los primeros voluntarios ya han empezado a llegar y, por consiguiente, el Cecap ya se ha tenido que estrenar como ángel de la guarda. «La semana pasada llegó a Madrid un grupo de africanos mucho antes de la fecha prevista», cuenta Isabel, subdejegada de juventud de la Diócesis de Getafe. «En ese caso, lo que tuvimos que hacer fue hablar con los lugares de acogida donde se iban a hospedar y preguntarles si había algún inconveniente en que se alojarán desde esa misma noche», explica la propia Isabel. Su trabajo no será directo con los peregrinos, sino que estarán en permanente contacto con los responsables de cada grupo y serán ellos quienes les notifiquen cualquier indicente en el que tengan que actuar.