Belén se vuelve a romper

Julio está marcado en negro en el calendario de las Ordóñez. El 23 de este mes de 2004 fallecía Carmen «la divina» y este pasado fin de semana, Belén, su hermana, su íntima amiga, su apoyo incondicional y su memoria viva, se volvía a romper.

Francisco Rivera y su hermano Cayetano, a la salida de la Clínica Fátima de Sevilla, donde está ingresada su tía
Francisco Rivera y su hermano Cayetano, a la salida de la Clínica Fátima de Sevilla, donde está ingresada su tía

«Mi tía está grave, tiene deficiencia respiratoria crónica. En este momento está sedada, entubada y su pronóstico preocupa», confesaba a Ep su angustiado sobrino, Francisco Rivera, a las puertas de la sevillana clínica Fátima. Con cierto temple torero, su hermano Cayetano –que al enterarse del ingreso abandonó el pasado fin de semana raudo la plaza de toros de Soria– rebajaba la tensión al afirmar, confiado, que los médicos irían bajando la sedación y la respiración asistida a Belén para ver cómo iba respondiendo. Su novia, la modelo Eva González, visiblemente preocupada, también se acercó hasta el centro sanitario.

Los reveses de la vida
Y es que la enfermedad –un enfisema pulmonar que padece desde hace algún tiempo– ha ido desgastando a la ya castigada Belén. Este es el último de los reveses que le ha dado la vida. No ha conseguido nunca levantar cabeza tras la muerte de «la divina», no ha encontrado consuelo. Tanto es así que tuvo que acudir a una clínica psiquiátrica junto a su hija para intentar salir del agujero negro que la engullía. La pasada Semana Santa, el cuerpo le jugó, de nuevo, una mala pasada e ingresaba otra vez en un hospital. Siempre pegada a un cigarrillo, Belén era consciente de que, mientras se lo fumaba, iba restando minutos a su vida, pero le es muy difícil dejarlo pese a la insistencia de los facultativos.

El deterioro ya era muy notable. Impresionaron unas imágenes de esa Belén, que en otros tiempos se mostraba tan jovial como su hermana, sujeta a la bombona de oxígeno. El único parte hospitalario que se ha dado a conocer asusta: «Doña Belén Ordóñez González se encuentra ingresada en nuestra Unidad de Cuidados Intensivos a consecuencia de una descompensación de su patología pulmonar crónica de base por sobreinfección respiratoria aguda, precisando en la actualidad ventilación mecánica. Se encuentra estable dentro de la gravedad».

Una segunda madre
Belén (en la imagen con Carmen), ha estado ahí para los suyos, a sabiendas de que es la superviviente de una estirpe que merece perdurar en el tiempo y más aún desde la muerte de Carmina, esa del «a mí plin... yo soy Ordóñez Dominguín». Siempre ha mantenido una excelente relación con sus sobrinos, aunque Francisco ha sido su debilidad y también en más de una ocasión sus «salvavidas» económico. Cada vez que se ha hablado de un problema de bolsillo, el torero no ha dudado en echarle un capote. Ayer, una de sus grandes amigas, la cantante Lolita, escribía en su cuenta personal de Twitter: «Estoy preocupada por el estado de salud de Belén. En mi boda ya estaba malita...».