Batalla campal entre gitanos y subsaharianos por la muerte de un nigeriano en Palma

La Policía Nacional y Local mantiene un grueso dispositivo en el barrio palmesano de Son Gotleu donde esta madrugada un joven de 32 años de nacionalidad nigeriana se ha precipitado desde un quinto piso en la calle Tomás Rullán, lo que ha desencadenado una batalla multitudinaria entre ciudadanos de esa nacionalidad y gitanos, colectivo al que los compatriotas africanos culpan de la muerte del hombre.

Un hombre de nacionalidad nigeriana ha fallecido esta madrugada tras precipitarse de un quinto piso en el número 58 de la calle Tomás Rullán, en el barrio palmesano de Son Gotleu, lo cual ha desencadenado una batalla multitudinaria entre ciudadanos de esa nacionalidad y la policía, que se ha saldado, por el momento, con tres detenidos y severos desperfectos en el mobiliario urbano.

Pasada la medianoche, la policía local ha recibido varias llamadas alertando de la presencia de un cuerpo tendido en el suelo en la mencionada calle, próxima a la plaza Venerable Juan Alzina.

Además de los agentes policiales, se ha desplazado hasta el lugar una ambulancia del 061 con un facultativo, que solo ha podido certificar la muerte del hombre. La confirmación del fallecimiento ha provocado que la veintena de hombres que se había congregado alrededor del precipitado empezara a exhibir un creciente nerviosismo, tras lo cual se ha iniciado una revuelta multitudinaria que la policía no ha podido apaciguar hasta pasadas las tres de la mañana, según el relato de los agentes policiales.

De este modo, alrededor de un "centenar"de hombres de nacionalidad nigeriana, tras conocer la muerte del compatriota se han dispersado por el barrio de Son Gotleu, provocando graves altercados y protagonizando disturbios, en los que se han visto envueltos los agentes policiales.

A su paso, los alborotadores han dejado dos contenedores quemados y muchos vehículos han sufrido graves desperfectos como lunas rotas y partes quemadas.

Un dispositivo formado por decenas de agentes de la la Policía Local y Nacional ha desplegado un operativo para aplacar la revuelta, empleando "escopetas y pelotas de goma". Los graves incidentes se han prolongado por espacio de tiempo de tres horas, y han culminado con tres personas detenidas. Una de ellas llevaba un hacha en el momento de ser arrestada, según informa la Policía.

De este modo, el grupo de Homicidios de la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación para determinar las causas de la muerte y esclarecer si el hombre fallecido se precipitó voluntariamente o fue arrojado al vacío, tal y como aseguran sus compatriotas. El testimonio de esta comunidad asegura que hombres de raza gitana habrían arrojado al hombre nigeriano desde la altura de cinco pisos.

En la mañana de este lunes permanece en la zona un retén policial formado por una treintena de agentes de la policía local y nacional que vigilan el lugar para garantizar la seguridad en la zona y evitar que se produzcan nuevos incidentes.