El ozono se dispara en varias zonas de la región y de la capital

Tres estaciones de control de calidad del aire de la Comunidad y otras tres de la capital han registrado en la tarde de hoy, durante al menos una hora, altos niveles de ozono troposférico (O3).

En la red del Ayuntamiento de Madrid, las estaciones de Barajas, Tres Olivos y Juan Carlos I han superado el denominado umbral de información a la población, es decir, han registrado más de 180 microgramos de O3 por metro cúbico de aire como media en una hora, lo que no había ocurrido este año en la capital.

En la red de la Comunidad, las estaciones que han superado el citado umbral han sido la de Alcalá de Henares, Coslada y Algete, según ha informado a Efe una portavoz de la Consejería de Medio Ambiente.

Las superaciones del umbral de aviso se han producido principalmente entre las cinco y las seis de la tarde y no se descarta que durante la tarde se repitan nuevas superaciones en las estaciones citadas o en otras que están a punto de alcanzar los 180 microgramos de ozono.
La estabilidad atmosférica y la fuerte radiación solar, en combinación con la contaminación producida por las emisiones de los vehículos y de los aviones han propiciado concentraciones elevadas de este gas nocivo para la salud en concentraciones altas.

El ozono es un gas inodoro e incoloro formado por tres átomos de oxígeno del que existen dos tipos: El ozono estratosférico o "bueno", que se encuentra en la atmósfera superior, a una altura de entre 15 y 50 kilómetros, y es beneficioso al formar una capa que nos protege de los efectos nocivos de los rayos solares dañinos al actuar como filtro de la radiación ultravioleta; y el ozono troposférico o "malo", situado en la parte baja de la atmósfera, al nivel de la superficie terrestre, que es donde se encuentra el aire que respiramos.

El ozono troposférico es un contaminante secundario que se forma a partir del óxido de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles emitidos principalmente por el tráfico de vehículos y aviones y por la industria, bajo un cielo despejado, elevada radiación solar y ausencia de viento.Estos precursores sufren reacciones fotoquímicas que producen ozono, cuyas concentraciones más altas se manifiestan en zonas alejadas de donde se genera.

El ozono es altamente oxidante, por lo que provoca la irritación de los tejidos pulmonares y de las mucosas. Los grupos de población más sensibles a la acción del ozono son los niños, los ancianos y las personas con enfermedades respiratorias. Los niveles más altos de ozono se alcanzan durante los meses estivales, ya que la formación de ozono está catalizada por la radiación solar y las altas temperaturas, motivo por el que los máximos diarios suelen presentarse durante las primeras horas de la tarde.

"Paradójicamente, al bajar la intensidad de tráfico en la ciudad de Madrid ante la salida masiva de vehículos por el fin de semana y las vacaciones de agosto, se reproduce el fenómeno que se da en zonas periféricas de la ciudad con poca intensidad de tráfico, donde se suelen registrar altas concentraciones de ozono", según ha explicado a Efe Juan García Vicente, portavoz de Ecologistas en Acción.

"Esta circunstancia no es sólo debido al calor, sino a la gran cantidad de dióxido de nitrógeno precursor de la formación de ozono que evidencia la mala calidad del aire en la región", ha añadido.