Monos en pie de guerra

«El origen. El planeta de los simios» se suma al furor por las precuelas

De la evolución a la revolución. Los primates se enfrentan a los hombres en el filme
De la evolución a la revolución. Los primates se enfrentan a los hombres en el filme

La precuela es el prólogo tardío que Hollywood añade a sus productos. Inician una serie y cuando no saben continuarla, o consideran que la fórmula está agotada, ruedan la precuela, a modo de apéndice comercial. La otra opción es comenzar de nuevo, desde el principio con el personaje para narrar la misma historia, pero con director y actores diferentes. Eso ocurrió, por ejemplo, con «Batman». Christopher Nolan reinventó al héroe a partir de la película de Tim Burton y sus secuelas, una cadena de filmes que suponen una lección de lo que supone degenerar en el cine. A Nolan le salió bien «Batman Begins». Otras precuelas con fama no tuvieron esa fortuna. George Lucas añadió tres a «Star Wars», ejemplo de unas cintas prescindibles del celuloide (no remontan ni cuando mejoran). En esa estela se encuentran la que se dedicó a Hannibal Lecter y la última sobre el volador Superman, que, digamos, no gozó del favor de la crítica. El caso de «Terminator Salvation» es una demostración de cómo exprimir una saga, al igual que la que se rodó de «Pesadilla en Elm Street».


«Alien»: sigue la saga
A Ridley Scott seguramente no le importen mucho estos precedentes, pues ya está previsto el estreno de la que será la precuela del próximo año. «Prometheus», el origen de «Alien», llegará a las pantallas el verano de 2012. Poco o casi nada se sabe de ella, aunque algunas imágenes de pésima calidad ya se han filtrado en internet. Encabezan el reparto Michael Fassbender, Noomi Rapace y Charlize Theron. Por si no hemos tenido suficiente, Stephen Dorff vuelve a hablar de una posible precuela de «Blade», en la que encarnaría a un sanguinario chupasangres, Deacon Frost.

«El origen del planeta de los simios» llega ahora de la mano de James Franco, Tom Felton (Draco Malfoy en «Harry Potter»), Andy Serkis, Brian Cox y Freida Pinto. El filme explica el origen de estos primates inteligentes. Dirigido por Rupert Wyatt, autor de «El escapista» (2008), narra el empeño de un joven científico para curar el alzhéimer, a quien da vida James Franco. Freida Pinto es una veterinaria, compañera sentimental del experto, y Andy Serkis se presta para encarnar al simio que comienza la rebelión. La estrella de la cinta es precisamente Andy Serkis, quien gracias a la tecnología «motion caption» se convierte en César, el rey de los simios. El actor fue precursor en la técnica con su interpretación de Gollum en «El señor de los anillos». Serkis afirma que su papel como chimpancé en este trabajo está a un mundo de distancia del de King Kong, por ejemplo. «La gente me pregunta por qué escogí otro mono igual que en Kong. Pero fue un gran desafío técnico, porque es un gorila de 7,62 metros de altura. Sin embargo, interpretar a César ha sido un desafío aún más formidable». El simio tiene en su historia un «antecedente trágico emocional», dijo Serkis, quien ha creado su propia compañía de producción con actuación predigitalizada para películas y videojuegos.

César hereda la inteligencia de su madre, una chimpancé a la que se administró un medicamento de prueba para la curación del alzhéimer y es criado en una casa con amor humano por parte de James Franco. «En cierto momento, se da cuenta de que no es igual que los seres humanos que lo criaron. Se siente como un monstruo», explica Franco. La película cuenta cómo el mono es rescatado antes de ser sacrificado en un laboratorio donde se experimenta con su madre. «El filme nos lleva a los orígenes de César, aunque se trata de una versión del planeta de los simios muy diferente. Las otras buscaban contenido social, mientras que ésta es una precuela en la que un científico desarrolla una fórmula que cambia la existencia de los simios convirtiéndolos en humanos».


El pinchazo de Burton
Prescindió de su actor fetiche, Johnny Depp, para rodar la cinta más criticada de toda su filmografía. Es como si intuyera el resultado final (aunque no dejó fuera de la parrilla de actores a su mujer, Helena Bonham-Carter). Prefirió como cabeza de cartel para esta colaboración con el Hollywood de los grandes estudios a Mark Walhberg. No funcionó nada y la crítica, que tan bien se había ganado el realizador, no tuvo reparos en utilizar adjetivos. A pesar de algún toque propio del universo visual de Burton, la cinta no rezumaba ningún «feelling». Es como si el director se hubiera limitado a prestar el armazón de su imaginario, pero nada de su imaginación, a este producto destinado a dar el taquillazo y resucitar un viejo éxito de los sesenta. Ahora vuelve a intentarse pero con la cara de James Franco. Veremos como sale.


Filmografía simiesca
- «El planeta de los simios» (1968), interpretada por Charlton Heston, supuso un desafío para los estudios. Apostaron por la ciencia ficción y arriesgaron con el maquillaje. Más de uno estuvo preocupado por si los espectadores estaban más pendientes de reírse de una película llena de pelucas que de la trama.
- «El regreso al planeta de los simios», de 1970, rodada dos años después que el filme original y con James Franciscus en el papel protagonista, no desmerecía tanto, pero fue el inicio de una saga que se extendió durante la década y que caería en los peores tópicos.
- «Huida del planeta de los simios», de 1971, explotaba el filón heredado, ahondaba en los protagonistas, sobre todo en los simios, y cansaba a los espectadores. Después de ésta hubo otras y dio pie a que se rodara, incluso, una serie de televisión.