El timo de los trileros

La Razón
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No nos llevemos las manos a la cabeza. Que Zapatero priorice las trampas que puedan tapar sus vergüenzas sobre la explicación diáfana de la marcha de la economía ya no puede sorprender. Tampoco su desconocimiento sobre las grandes cifras de recaudación: los valores relativos al IVA, el IRPF y los impuestos de sociedades no son los esperados porque el PSOE nos ha llevado al colapso. Digámoslo claramente. Hoy España no tiene un gobierno soberano que merezca tal nombre. Tenemos a un partido que ocupa el poder ejecutivo en una carrera electoral loca, y a algunos ministros escribiendo al dictado de los mercados los días pares y de la fracasada Merkel los impares. Y estas agónicas circunstancias explican muchas cosas. Explican, por ejemplo, que al presidente le sigan faltando valentía y grandeza. Valentía para batirse con Rajoy y defender una gestión ruinosa. Grandeza para asumir que esta vieja nación se desmorona ante la inoperancia dolosa y la enfermiza inercia hasta la que nos han arrastrado los socialistas. Explican, por ejemplo, que el presidente siga encomendándose a sus viejos trucos. Pero los españoles no estamos ya para adivinar dónde está la bolita de los ingresos y los gastos. Queremos transparencia. Total, de quienes ha llevado a triplicar la prima de riesgo en un año, de quienes ha logrado que nuestra economía sea ya menos competitiva que la de Chipre, Puerto Rico y Estonia podemos esperar cualquier cosa. Dígannos dónde están los daños y váyanse cuanto antes que otros vengan a repararlos.