Spider-Man trepa de nuevo

Andrew Garfield coge el testigo de Tobey Maguire en una nueva saga del superhéroe en 3D que profundiza en la infancia de Peter Parker

Sí, ya existe una saga de Spider-Man, y sí, hace sólo cinco años que se estrenó su última secuela. ¿Puede el superhéroe más famoso de la factoría Marvel con una franquicia cinematográfica más? Desde este martes, ésta se ha convertido en una pregunta retórica. «The Amazing Spider-Man» es ahora el mejor estreno de la historia en un día de semana, con una recaudación de 35 millones de dólares en un solo día. Pero para los que no consideren esta asombrosa recaudación razón suficiente, también se pueden argüir otras que guardan mayor relación con criterios artísticos. «En los cómics existen muchas líneas argumentales. La principal diferencia con adaptaciones anteriores es que hablamos del origen de Peter Parker, de su niñez problemática. Vemos cómo era cuando vivía con sus padres, su relación con su tío, su vida en el instituto, por qué se convierte en Spider-Man... Es un tema que no se había tratado antes», explica Avi Arad, productor de la cinta y ex presidente de Marvel Studios.

Este cambio de perspectiva también sirve para explicar el cambio de protagonista, porque, ¿qué tenía de malo Tobey Maguire? Nada, excepto su edad, claro. Si la nueva saga pretende profundizar en las consecuencias de la difícil infancia de Peter Parker, un actor de 37 años no parece el más adecuado. Sin embargo, Andrew Garfield (el amigo despechado de Mark Zuckerberg en «La red social») parecía reunir las características necesarias: «No es fácil encontrar a Spider-Man: tiene que ser encantador, brillante, fuerte... Que se manejara bien tanto en el plano humano como en el de superhéroe era fundamental. Todos teníamos claro que éste iba a ser un personaje más complejo y más profundo del que había interpretado Maguire. También debía ser divertido. Andrew lo era todo», añade Arad.

 

Proliferación de superhéroes
Esta profundización en los orígenes de Peter Parker también significa introducir otro personaje femenino, el que encarna el primer amor de Peter Parker: Gwen Stacey. Así que para Kirsten Dunst también hay una nueva sustituta: Emma Stone. «Reflexionamos mucho acerca de la relación entre ambos. Ella es una compañera intelectual y sentimental: atraviesa circunstancias similares porque es hija de un policía», asegura otro productor de la cinta, Matt Tolmach. Marc Webb, director de «500 días juntos», es el nuevo realizador de la saga, en la que aparece otro nuevo personaje, el del Dr. Curt Connor, interpretado por Rhys Ifans, y que se enfrenta a Spider-Man. «Desde el principio sabíamos que esto iba a ser algo más que una película. Continuaremos con el joven Parker. Tenemos mucho material», añade el productor.

La proliferación de superhéroes en la gran pantalla es, sin embargo, un fenómeno relativamente nuevo. «Los cómics durante muchos años no contaban con el respeto suficiente. Algunos de nosotros pensamos que eran historias estupendas en las que ya cuentas con un "story board". Para hacer una adaptación tienes mucho material ya. Además, la tecnología permite ahora hacer cosas increíbles. Pero más importante que esto es que buena parte de los directores, técnicos y actores se han criado con los cómics», explica Arad, uno de los responsables de que los superhéroes de Marvel ocupen cada vez un lugar mayor en los estudios de Hollywood.

Ahora, sin embargo, algunos ven en los superhéroes una de las pocas garantías de éxito con las que los estudios cuentan. «Participamos de una industria muy arriesgada. El mercado del DVD ya no supone un colchón, así que todos los estudios intentan encontrar cuál será próxima franquicia de superhéroes exitosa. Pero no todo superhéroe, ni todo cómic, es una película. Hay ejemplos de triunfos y fracasos en este sentido. Lo importante siguen siendo las historias», asegura Matt Tolmach. Bueno, la historia y el 3D, con el que por supuesto se ha rodado «The Amazing Spider-Man».