Turquía aprieta las tuercas a Asad

Primero Egipto, después Túnez, más tarde Libia, ¿y ahora Siria? Bachar Al Asad se queda prácticamente solo, abandonado por sus socios regionales. Tras la suspensión en funciones decidida por la Liga Árabe, Turquía, a través de su ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, planteó un ultimátum a Damasco exigiéndole un cese inmediato de la violencia. Es más, aclaró que quiere sanciones que reparen el daño al pueblo.

Simpatizantes del régimen se manifestaron el domingo en Damasco a favor del presidente Bachar Al Asad
Simpatizantes del régimen se manifestaron el domingo en Damasco a favor del presidente Bachar Al Asad

MADRID- El ministro de Energía turco continuó la presión y sugirió que podría verse afectado el suministro de luz a Siria. «Actualmente todavía les nutrimos de electricidad, pero ignoro lo que ocurrirá la próxima semana», dijo el ministro, arremetiendo contra las «tensiones unilaterales» en que ha incurrido Siria. La decisión final, explicó, está en manos del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

El desencadenante que provocó la reacción del Gobierno de Erdogan fue el ataque de seguidores del presidente sirio con piedras y botellas a la embajada turca y su diplomacia. Éste advirtió a Asad que el Gobierno de Siria no puede construirse con la sangre de los oprimidos.

Desde Europa, los ministros de Exteriores de la UE decidieron el domingo sancionar a 18 dirigentes sirios en respuesta a la «mano dura» y la falta de reformas por parte de la dictadura siria. Éste es el cerco que tiene a Damasco al borde del abismo.

En cuanto a sus aliados, Irán, llevaría en contacto con un grupo opositor moderado desde hace un mes, según informa «The Daily Telegraph». En octubre ya recomendó al Gobierno sirio que dialogase con la oposición y en octubre exigió reformas directamente a Asad. Esto supondría un inteligente movimiento del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que mantendría a Siria como aliado ante un posible cambio del Gobierno.

Sus escasos aliados internacionales, Rusia y China, ya no son tales. Moscú accedió a reunirse ayer con los rebeldes sirios y les instó a conversar con el Gobierno de Asad, mientras Pekín insistió en reclamar más reformas.

A última hora de la tarde, en un gesto para apaciguar a los manifestantes, Asad decidió liberar a 1.180 presos sin delitos de sangre, detenidos durante las protestas. Es el cartucho que se ha guardado Siria para que la Liga Árabe no decida suspenderla en la reunión de hoy. Desde marzo, cuando comenzaron las revueltas, más de 3.500 personas han muerto, según informa la ONU.
 

 

Reunión de la Liga Árabe
Siria no acudirá al encuentro extraordinario de la Liga Arabe que tendrá lugar hoy en Rabat y en el que se debatirá precisamente la crisis siria, según la agencia oficial SANA. La Liga Árabe determinó el pasado fin de semana la suspensión de Siria y reivindicó sanciones económicas y políticas en respuesta a la falta de reformas emprendidas por el régimen de Bachar Al Asad y a la constante represión de la población civil.