Siete de cada diez españoles piden una crisis de Gobierno

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero sustituirá a Celestino Corbacho al frente del Ministerio de Trabajo el próximo miércoles. El retraso en este relevo ha vuelto a disparar los rumores sobre una crisis de gobierno más profunda, si bien el presidente parece inclinarse por no hacer más cambios.

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Sin embargo, si escuchara el sentir del 77,6 por ciento de los españoles, el jefe del Ejecutivo debería llevar a cabo una profunda remodelación de su equipo. Ése es el clamor mayoritario de todos los grupos de edad según refleja una encuesta de NC Report para LA RAZÓN.
Curiosamente son los más jóvenes, en total el 81,3 por ciento, los que apuestan porque se lleve a cabo esta remodelación. Únicamente un 15,7 por ciento de los encuestados no realizaría cambios en el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero.

Aunque ninguno de los ministros de su Gabinete logra aprobar en esta ocasión, algo habitual en la clase política, el más valorado por los españoles es el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que en esta ocasión obtiene un 4,3. Le sigue el titular de Educación, Ángel Gabilondo, que se estrena entre los mejor valorados con un 4,2; María Teresa Fernández de la Vega, la vicepresidenta primera del Gobierno –que se consolida de nuevo como un pilar básico dentro del equipo del presidente–, vuelve a estar entre las mejor valoradas por los ciudadanos con un 4,1 seguida de José Blanco, ministro de Fomento, que obtiene un 4,0, empatando así con el ministro de Industria, Miguel Sebastián.

La más cuestionada del Ejecutivo es la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. Siempre ha estado en entredicho. Su ministerio, vacío de contenido, su apuesta por la Ley del Aborto que se empeñó en sacar adelante cuando ni siquiera formaba parte del programa político del Gobierno, unido a las extravagantes propuestas como la del teléfono para los hombres maltratados o maltratadores, o sus llamativas aportaciones al diccionario de la RAE la convierten en la ministra peor valorada con un 2,8.

Después de Aído, entre las ministras más denostadas se encuentran la de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia (3,0); seguida de la de Vivienda, Beatriz Corredor (3,1) y la de Cultura, Ángeles González Sinde (3,3). El vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, pierde el peso que tenía en Andalucía -donde estuvo al frente de la Junta durante 19 años- y cae de forma acelerada, sobre todo porque los ciudadanos siguen sin entender que en época de crisis se siga manteniendo una vicepresidencia tercera con los gastos que ello conlleva. Por ello, los encuestados le otorgan la misma puntuación que a González-Sinde, un 3,3.

La titular de Defensa, Carme Chacón obtiene un 3,9. Baja así un punto con respecto a mayo de 2010 cuando sólo le distanciaba una décima del aprobado.

Entre los ministros que logran una puntuación intermedia se encuentra el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, con un 3,8. Sus intentos de sortear la sentencia del Estatut de Cataluña con una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, por ahora en proyecto, no han convencido al mundo de la judicatura, y parece que tampoco a los ciudadanos.

La titular de Sanidad, Trinidad Jiménez, recibe un 3,7 de valoración por su gestión, medio punto menos que antes de que perdiese las primarias en el Partido Socialista Madrileño contra su compañero Tomás Gómez. Y es que parece que la sobreexposición mediática de la ministra le ha pasado factura. Comparten puntuación con «Trini» Elena Espinosa, ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, que una vez más está entre los ministros menos conocidos.

Continuo descenso

El titular de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, sigue en el punto de mira. Valorado con un 3,5, continúa bajando puestos. La expulsión de la activista saharaui Aminatu Haidar a Lanzarote hace casi un año abrió una etapa en la que casi todo han sido disgustos. La actitud desafiante y provocadora de Marruecos, la polémica de la frontera con Melilla que se saldó con agresiones a las mujeres policías, su débil política exterior con las dictaduras, su actuación con Venezuela, convertido en madriguera y campo de adiestramiento de los terroristas de ETA, se suman al conflicto abierto con Gibraltar. El ministro principal de la colonia británica ha desafiado abiertamente al jefe de la Diplomacia esta semana y ha tenido que ser la vicepresidenta primera del Gobierno, Fernández De la Vega, la que sacara la cara por Miguel Ángel Moratinos.El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho que se incorporará a las listas del PSC en los comicios catalanes, dejará su cartera con una valoración del 3,5.

La crisis económica, el incremento del paro, los recortes sociales que el Ejecutivo aprobó como medida para salir de la crisis... Todo ello podría explicar la mala valoración que los españoles hacen de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, que sigue cayendo en cuanto a valoración. En esta ocasión los encuestados le conceden un 3,4, quedando así al filo de los peor valorados del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La vicepresidente De la Vega se hace fuerte en el Gobierno de Zapatero. No sólo es una de las mejor valoradas, sino que además es la más conocida por los españoles con una notoriedad del 91,2 por ciento. Le siguen el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba con un 87,2 por ciento; el vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves que es conocido por el 85,2 por ciento, y la titular de Defensa, Carme Chacón, que obtiene una notoriedad del 84,2 por ciento.