África

«No a la guerra»: una pegatina con polémica

Como antes de cada misión, la actriz Pilar Ordóñez se dispuso a diseñar la pegatina que identificaría a ella y a la plataforma Mujeres Artistas Contra la Violencia de Género en Bagdad. No era la primera vez, ya habían ido a Ciudad Juárez (México) para apoyar a las madres de mujeres violadas, o al Sáhara con el fin de ayudar al pueblo saharaui.

La pegatina «No a la guerra» que diseñó Pilar Ordóñez
La pegatina «No a la guerra» que diseñó Pilar Ordóñez

En esta ocasión harían de escudo humano para defender a las mujeres víctimas de la invasión en Irak. Se decidió por un fondo negro y unas rotundas letras rojas, de las que parecía chorrear sangre. «No a la guerra».

Antes de partir, un compañero del gremio al que le había gustado el diseño se lo pidió para llevarlo en la ceremonia de los Goya. A Ordóñez no le importó.

«Mi logo estaba en todas partes»

Después de su viaje, la primera vez que la actriz bajó a la calle fue un «shock». Estaba por todas partes. Moviéndose al ritmo de los paseantes en las solapas de sus chaquetas, en las gorras, estampado en las camisetas. Y ni rastro de la firma de su asociación.
«Nunca pensé que se fuera a hacer negocio a costa de mi idea», cuenta Ordóñez .

Durante las manifestaciones que llenaron las calles de España los días 15 de febrero, 15 y 22 de marzo, se pudo ver a diferentes políticos, como al entonces representante de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, y al diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, encabezando la protesta con la pegatina de Ordóñez pegada en el pecho. Comentada fue la actuación de los actores en el Congreso de los diputados, entre los que se encontraban Pilar Bardem, Ana Belén y el Gran Wyoming. Cuando le llegó el turno de hablar a José María Aznar, se despojaron de las partes superiores de sus vestimentas dejando a la vista una camiseta blanca con un cartel negro en el que las mismas letras rojas se posicionaban: «No a la guerra».

«Yo no gané un duro con esto, pasé las imágenes por internet para que todo el mundo pudiera usar gratis el logo», lamenta Ordóñez. «Pero veo que otros se enriquecieron con mi idea». La actriz prefiere no acusar a nadie. «Ellos sabrán lo que hicieron. Yo no voy a decir nada , allá cada cual con su conciencia».

Afirma no pertenecer a ningún partido político y estar en contra de cualquier guerra. «Creo más en la diplomacia. La humanidad sólo puede librarse de la violencia con la no violencia, como decía Gandhi. Pero yo no soy de ningún partido». ¿Volverá a diseñar una pegatina, esta vez en contra de la invasión a Libia? «Estamos pensando en ir allí, pero se me han quitado las ganas de crear nada».