Salgado insinúa un aumento de la presión fiscal para los ricos

La vicepresidenta para Asuntos Económicos, Elena Salgado, ha dejado la puerta abierta a que el viernes el Gobierno apruebe un aumento de la presión fiscal a las grandes fortunas, dado que para crear un nuevo impuesto que grave estas rentas dijo que ya "no hay tiempo".

"Para un impuesto nuevo sobre grandes fortunas no hay tiempo. Para aumentar la presión sobre las grandes fortunas, permítame que esperemos al viernes", indicó Salgado en declaraciones a la cadena SER.

Respecto a si las grandes fortunas del país han remitido alguna carta al Ministerio de Economía y Hacienda solicitando un incremento de impuesto, como ha sucedido en Francia o en Estados Unidos, la ministra dijo no haber recibido nada por escrito, pero señaló que, frente a las críticas que ha habido sobre el anticipo de los pagos a cuenta en el Impuesto de Sociedades, muchos grandes empresarios han entendido la medida y que tenían que contribuir a la reducción del déficit público.

"No hemos recibido ninguna carta de ningún rico diciendo que le pongamos impuestos, pero si eso sucediera, y va en el programa del candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, yo espero que muchos entiendan la medida", subrayó.

Por otra parte, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía ha explicado que la reforma de la Constitución anunciada por Zapatero para limitar el déficit público no tendrá efecto hasta el año 2018 o 2020, porque la crisis actual es "muy grave"y hacen falta "unos años para equilibrar el déficit"del Estado.

Salgado aseguró que la urgencia de la modificación constitucional propuesta el martes en el Congreso de los Diputados por el presidente del Gobierno no irá acompañada de una inmediata aplicación. "Va a fijar 2018 o 2020 como la fecha en la que el límite estructural tendrá que ser limitado porque partimos de una situación económica muy grave y necesitamos unos años para equilibrar el déficit", dijo.

Salgado garantizó que el texto de la reforma constitucional estará redactado y enviado a las Cortes Generales "antes del viernes en todo caso", con el fin de que pueda tramitarse rápidamente y aprobarse antes de que Zapatero convoque oficialmente las elecciones generales a finales de septiembre.

La vicepresidenta detalló que el límite constitucional se referirá expresamente al "dáeacute;ficit estructural", en línea con la Ley de Estabilidad Presupuestaria que el PSOE aprobó en el año 2006 y a la que, señaló, se opuso el PP al considerarla insuficiente. "Lo que ya dice la Ley es que, en una situación de crecimiento normal, entre el 2% y 3%, el déficit tiene que ser cero; de la misma manera que si el crecimiento está por debajo del 2% se permite un pequeño déficit", añadió. "La Constitución nos va a permitir la flexibilidad para que cuando haya crisis económica o un desastre natural nos permita un déficit pequeño".

Salgado aseveró así que el límite constitucional afectará al déficit estructural, es decir, cuando la economía española esté creciendo por encima del 2%. En otra situación, como la actual, sí permitirá un déficit del Estado. 

Alegó que hacer otra cosa "sería atarse de manos y no poder estimular la economía o atender a los más necesitados ante una situación como la que estamos viviendo"en estos años.

Destacó que el objetivo de esta reforma es "dar tranquilidad a nuestros inversores"y "evitar que la deuda pública crezca de forma exagerada", ya que la reforma constitucional también incluirá una referencia genérica y vinculada a los criterios de la Unión Europea sobre el nivel de deuda estatal.

Salgado justificó la reforma constitucional propuesta por Zapatero a PSOE y PP dado que "Alemania ya lo introdujo hace dos años, Francia lo va a hacer ahora, Italia también"y España debe estar "en la vanguardáa de esta medida presupuestaria".

La ministra celebró que el líder del PP, Mariano Rajoy, se haya "apuntado"ahora a esta reforma. Subrayó que el jefe de la oposición "nunca habló de déficit estructural y esa es la clave"porque permite que el límite que va a fijarse sea "flexible"en tiempos de debilidad económica.

Finalmente, Salgado negó que el Gobierno esté pensando aprobar nuevos impuestos para los ricos pero no descartó que haya un incremento de la presión fiscal sobre las grandes fortunas. "Esperemos al viernes"para saberlo, matizó.