Bruselas se toma un respiro

La Comisión Europea califica las medidas de España como «positivas» y asegura que van en la buena dirección

El comisario europeo de Competencia, el español Joaquín Almunia
El comisario europeo de Competencia, el español Joaquín Almunia

BRUSELAS- La CE sugirió a España que estuviera lista para nuevas medidas. Esta vez, el Gobierno español ha preferido dar un paso antes de que se acercara de nuevo a la línea roja con un anuncio sorpresa que ha sido «extremadamente» bienvenido, como lo saludó ayer el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, en un momento en el que la presión de los mercados sobre España y nuevos objetivos como Italia o Bélgica, no hace más que aumentar. El socialista español también valoró las nuevas medidas por ser «positivas» e ir «en la buena dirección». Y, sobre todo, las calificó como «necesarias» no sólo por el impacto que puedan tener en la recuperación sino también por su efecto balsámico sobre los parqués. «Hay que confiar en que no sólo tengan efectos positivos en la economía española, sino también que ayuden, junto con otro tipo de actitudes de algunos sectores, a reforzar la confianza de los mercados en la evolución de la economía española», dijo.

Minutos antes del comentario del español, el portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión, Amadeu Altafaj, ya valoró los cambios. «Damos la bienvenida a las medidas nuevas y concretas, y subrayo que son nuevas y concretas, que han sido anunciadas por el Gobierno español porque confirman su determinación de seguir adelante con las reformas», comentó. El lunes, el Ejecutivo comunitario predijo para el año que viene un crecimiento menor para España del indicado por el Gobierno.


Medidas tras la presión de la UE
- El nuevo paquete de medidas anunciado ayer por José Luis Rodríguez Zapatero llega tras reiteradas advertencias de la UE y otros organismos internacionales sobre la solvencia de España.
- El último se produjo el lunes, cuando la CE predijo un menor crecimiento de España para el año próximo que le impediría alcanzar su objetivo de déficit del 6%. Ante ello, Bruselas avisó al Ejecutivo de que tendría que estar preparado para tomar más medidas.
- A principios de octubre, el FMI ya había advertido al Ejecutivo de que tenía que estar listo para dar un nuevo giro de tuerca al plan de ajuste fiscal si sus previsiones de crecimiento no se cumplían. Su advertencia se sumó a la que también había hecho el propio Banco de España días antes instando a tener un «plan B» listo para lograr el objetivo de déficit.