Menú tradicional y ecológico en Paradores

Bajo el título «Cocina cercana y de siempre», la red de alojamientos pone a disposición de sus huéspedes platos típicos de cada región, como la tortilla de patatas de Salamanca, el asadillo de pimientos de Almagro o el salmorejo cordobés 

Menú tradicional y ecológico en Paradores

Disfrutar de la buena mesa es uno de los placeres más valorados por los viajeros del siglo XXI. Consciente de ello, Paradores propone sorprender a los paladares más exigentes a través de platos tradicionales de todas las zonas de España. La propuesta, expuesta el pasado martes en el Festival Gastronómico Madrid Fusión, ha sido bautizado como «Menú Veinte con once», ya que costará 20 euros con 11 céntimos. Por este precio, cada Parador tendrá un menú diferente cada temporada, compuesto por platos de la cocina tradicional de las distintas regiones y elaborados con productos ecológicos de la zona.
Para continuar con la premisa de «innovar también es recuperar lo tradicional», el menú será, en la mayoría de los casos, ecológico, tradicional y elaborado con productos de la región, que irán variando de acuerdo con las estaciones del año, con el fin de aprovechar los mejores productos de cada temporada y cada zona de España.
«Cocina cercana y de siempre» es el título que resume la filosofía gastronómica de Paradores 2011, en la que cada uno de los 93 establecimientos de turismo crean sus propios platos y propuestas. El pasado martes los asistentes a Madrid Fusión pudieron degustar algunas de las propuestas que existirán en los alojamientos durante todo el año.
El responsable del evento fue Agapito Cristóbal, jefe de cocina del Hostal Parador San Marcos de León, que lidera un grupo de 30 profesionales. La degustación hizo a los comensales realizar un viaje gastronómico por España sin moverse de sus sillas. La comida comenzó con unos entremeses fríos entre los que se encontraban la empanada de raxo del Parador de Pontevedra; la tortilla de patatas de Salamanca; el asadillo de pimientos de Almagro; el salmorejo con jamón de Córdoba y la coca de sardinas de Aiguablava, en Cataluña. En resumen, todo un ejemplo de lo que los huéspedes pueden encontrar en los paradores.
 Como plato fuerte Agapito Cristóbal presentó una selección de guisos tradicinales como la fabada, la paella «señoret» de Valencia, las migas castellanas, el bacalao al ajoarriero de Navarra y la caldereta de cordero extremeña.
Y para terminar no podían faltar los dulces como el arroz con leche del Parador de Cangas de Onís; costrada alcalaína de Alcalá de Henares; la tarta de Santiago del Hostal dos reis Católicos; los piononos de Santa Fé del Parador de Granada y la quesadilla herrereña del Parador del Hierro.

platos a gusto de todos
Todos y cada uno de estos platos invitan a los visitantes de la zona a pasar por cualquiera de los paradores a degustarlos, y es que «la cocina cercana y de siempre» responde al ADN de Paradores, que se preocupa de preservar y actualizar la gastronomía tradicional de las distintas regiones.
 Para hacer más fácil la elección de los huéspedes, la cadena pública ha dividido sus establecimientos en tres grupos en función de la gastronomía. «El Parador de Mesa y Camino» es la primera propuesta, en la que se ofrece el parador como un lugar donde reponer fuerzas para seguir con la ruta, una idea perfecta para los que tengan como principal objetivo hacer turismo por la zona. En él se engloban los establecimientos que, debido a su situación cerca de la carretera como Benavente, Lerma, Puebla de Sanabria, Tordesillas o Manzanares, son considerados lugares «de paso» para quienes viajan en coche. Por ello ofrecen una gastronomía ligera, de fácil digestión y servicio ágil y rápido.
El segundo grupo, denominado «el más alto nivel de la cocina en su mesa», cuenta con una mayor variedad de platos cuidados, además de una extensa carta de todo tipo de vinos, todo un manjar para los estómagos más exquisitos. Por último se encuentra la propuesta de «Paradores Tradicionales» donde se ofrece «la cocina de siempre». En este grupo se situarán la mayoría de los establecimientos, con cocina fresca, autóctona, variada y para todo tipo de clientes.
Con este proyecto Paradores amplía su rica oferta gastronómica y continúa con la labor de poner en valor y promocionar la riqueza culinaria de España para todo tipo de clientes, apuesta así por la tradición, los productos autóctonos, la historia y el patrimonio gastronómico de nuestro país.