Cohetes iraníes ahora desde el Sinaí

El ataque contra uno de los destinos más populares entre los israelíes pone a prueba el proceso de paz.

Horas después que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, pusiera fecha al inicio de las conversaciones directas con los palestinos («podría empezar a mitad de agosto», dijo a los ministros de su partido en una reunión) y apenas dos días más tarde de que la Liga Árabe diera su OK para que los palestinos se sentaran a negociar la paz, el lanzamiento de al menos cinco cohetes de tipo GRAD, de medio alcance y fabricación iraní, contra el complejo turístico israelí de Eilat (al sur de Israel), vuelve a amenazar la reanudación del postergado diálogo.

Cuatro de los proyectiles que cayeron en suelo israelí a primera hora de la mañana de ayer no causaron víctimas (dos de ellos fueron a parar al mar), pero el último, que impactó en el vecino puerto jordano de Aqaba, lo hizo en las inmediaciones de un complejo hotelero, causando un muerto y tres heridos, además de destrozos en varios coches.Cerca de las ocho de la mañana, el misil GRAD impactaba delante del hotel Intercontinental de Aqaba hiriendo de muerte a un taxista de 51 años. Este periódico ha tratado de comunicar sin éxito con el director del citado complejo, el español Guzmán Muela.

La hipótesis de la Policía israelí es que todos los cohetes iban dirigidos a la zona turística de Eilat, pero la falta de precisión de los GRAD hizo que uno impactara en Jordania. El ataque, que según la Policía podría haberse lanzado desde la península egipcia del Sinaí por terroristas relacionados con el movimiento de la Yihad Global, se produce tres días después de que el pasado viernes otro proyectil iraní impactara, «por primera vez en muchos meses», en una zona poblada de Israel. El Ejército reaccionó a esta agresión con dos incursiones aéreas sobre Gaza en las madrugadas del sábado y el domingo, destruyendo una edificación utilizada por Hamas y varios túneles de contrabando.

Una zona bajo amenaza

No es la primera vez en este año que la zona turística del norte del Mar Rojo recibe impactos de proyectil. El pasado abril varios cohetes lanzados desde el Sinaí cayeron en Eilat y Aqaba sin causar heridos y sin que llegara a esclarecerse quién estaba detrás de los disparos. Aunque Egipto negaba ayer que los GRAD se hubieran lanzado desde su territorio, Israel había advertido recientemente una creciente actividad islamista en la Península del Sinaí y había aconsejado a sus ciudadanos que no viajaran a la zona.

Un aviso que seguía vigente, según recordaba una fuente de la seguridad israelí citada por la radio pública.Sin embargo, el Ministro de Desarrollo Regional, Silvan Shalom, recomendaba ayer a los israelíes de vacaciones en Eilat que no cambiaran sus planes y hacía un llamamiento a Egipto para que detuviera a los musulmanes extremistas que «quieren sabotear la paz». El impacto de los cohetes coincidió en el tiempo con una explosión en casa de un alto militante de Hamas, en un campo de refugiados al sur de la franja de Gaza, que hirió al menos a 32 personas y causó la desaparición de dos, entre ellos del propio mando del grupo terrorista, Ala Adnaf, conocido por estar especializado en la fabricación de explosivos.

Oficiales de seguridad palestinos atribuyeron la explosión a un ataque de la Fuerzas Aéreas israelíes, pero el Ejército negó su participación y dijo que no había actuado en la zona desde la ofensiva de las madrugadas del sábado y el domingo.

En las horas previas a esta explosión, fuentes palestinas informaron de otros dos estallidos en Gaza, aparentemente causadas por la detonación de materiales químicos como consecuencia de la intensa ola de calor que sufre toda la zona.


Israel integra el panel de la ONU sobre la flotilla
La comisión de Naciones Unidas sobre el asalto a la flotilla pro palestina en el que murieron nueve activistas turcos se puso en marcha ayer con el anuncio de la participación de Israel. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró en un comunicado que la cooperación de su país en la investigación exterior prueba que su Gobierno «no tiene nada que ocultar».

«Nuestro interés nacional es que se conozca la verdad de los hechos ocurridos en el incidente de la flotilla por todo el mundo», sostiene la nota oficial. La comisión de la ONU estará dirigida por el primer ministro de Nueva Zelanda, Geoffrey Palmer, y por el ex presidente colombiano, Álvaro Uribe. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, calificó de «avance sin precedentes» la participación de Israel en la investigación.