España paga cara su deuda

El acoso que está sufriendo España en los mercados le está saliendo muy caro al Tesoro Público. Ayer, tuvo que elevar un 37,83% la rentabilidad de las Letras a 12 meses en relación con el interés pagado en la anterior subasta de junio, hasta el 3,76%, el nivel más alto de los últimos cuatro años.

España paga cara su deuda
España paga cara su deuda

En el caso de las Letras a 18 meses, el incremento fue algo menor, el 20,64%, hasta el 3,98,%, el precio más alto pagado desde el año 2000.
Con este gancho, el Tesoro colocó en el mercado un total de 4.448 millones de euros, el máximo previsto, menos de la mitad de lo que demandaron los inversores (11.868 millones). La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, restó importancia al precio pagado en la emisión –un punto porcentual más que el ofrecido hace sólo un mes en el caso de las Letras a un año– y se centró en «lo más importante, el hecho de que sigue habiendo apetito por la deuda española». En su opinión, lo previsible es que esta tendencia siga en el futuro.
Necesidad de acuerdo
En declaraciones a Radio Nacional de España, Salgado señaló que lo que hace falta ahora es que se reduzca la volatilidad de los mercados, por lo que expresó su deseo de que «a partir del jueves, como tarde, seamos capaces de decir que los problemas están empezando a quedar atrás».
José Luis Martínez, analista de Citi, calificó de «muy positiva» la colocación y se alineó con las tesis de la ministra al valorar más la demanda que el tipo de adjudicación.
Mañana, el Tesoro volverá a someter a la deuda pública española a un nuevo test de estrés al tener previsto emitir obligaciones a 10 y 15 años por un importe de entre 1.750 y 2.750 millones de euros. En la anterior subasta celebrada en junio, el tipo de interés marginal de las primeras se situó en el 5,37% y el de las segundas, en el 6,05%

Menos tensión
La fuerte demanda que tuvo el tesoro permitió relajar algo las tensiones que se han vivido en los últimos días en el mercado de renta fija. El bono español a diez años, que el lunes marco máximo desde la creación del euro en el 6,31%, bajó ayer al 6,093%, lo que permitió que la prima de riesgo –el diferencial con el bono alemán– cayera a 341,5 puntos básicos desde los 366,8 del lunes. La Bolsa también se animó y cerró con una subida del 1,03%, con todos los bancos recuperando parte del dinero perdido en el último mes.
A Italia también le fueron bien las cosas. Su prima de riesgo bajó hasta los 305,2 puntos básicos y el bono se alejó de la frontera del 6% y cerró con un interés del 5,73%.
A todo ello contribuyó el hecho de que Grecia pudiera rebajar el interés de sus Letras a tres meses en una emisión realizada ayer por importe de 1.250 millones de euros. A pesar de su crítica situación, la rentabilidad fue del 4,58%, cuatro centésimas por debajo del pagado en junio , con una demanda de los inversores tres veces superior a la oferta.