Un estudio asegura que la inmersión perjudica a los castellanohablantes

Los escolares cuya lengua habitual es el español tienen peor rendimiento 

El presidente de Convivencia Cívica, Francisco Caja, el día en que Sánchez-Camacho reclamó una enseñanza bilingüe para su hijo
El presidente de Convivencia Cívica, Francisco Caja, el día en que Sánchez-Camacho reclamó una enseñanza bilingüe para su hijo

BARCELONA – La inmersión lingüística perjudica el rendimiento escolar de los alumnos castellano-hablantes en Cataluña. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio de Convivencia Cívica Catalana elaborado a partir de datos procedentes del informe Pisa de 2006. La entidad, que promueve el bilingüismo en la escuela, asegura que el fracaso escolar de los castellanohablantes supera en más del doble el de los catalano-hablantes y, además, lo desvincula del nivel socio-económico de los estudiantes.
Convivencia Cívica ha elaborado su propio informe cruzando los datos que Pisa hace públicos. A partir de la variante de la lengua que habla en casa cada alumno, la entidad ha analizado las puntuaciones de los escolares de Cataluña en ciencias, matemáticas y comprensión lectora. En todos los ámbitos el resultado es el mismo: los castellano-hablantes obtienen notas inferiores que los catalanoablantes. «La brecha en función de la lengua es muy importante», resume la entidad.
«Puede afirmarse que en todas las materias analizadas por Pisa el porcentaje de alumnos castellanohablantes con niveles deficientes de aprendizaje es notablemente superior (en comprensión lectora y matemáticas más del doble) que sus homólogos catalana-hablantes», considera Convivencia Cívica. Su conclusión más alarmante es que «casi el 40 por ciento de los alumnos castellanoablantes en Cataluña abandonan la escuela de manera prematura».
Antonio Sanz, de Convivencia Cívica, subraya que «es absurdo que los nacionalistas insistan en que la inmersión es un factor de cohesión social porque es justamente al contrario». Es decir, que los castellanohablantes tienen más posibilidades de fracaso escolar que los catalanohablantes dentro del sistema de inmersión. «Ya son suficientemente complicadas las matemáticas como para no enseñarlas en la lengua que uno habla en casa», dice a modo de ejemplo.
La entidad reclama a la Generalitat que sea «transparente» y ofrezca los datos de rendimiento escolar en función de la lengua y que «no mienta» con los datos que ofrece sobre la competencia lingüística escolar.