«Rusia todavía es una amenaza»

David BaldacciProfesión: abogado y escritor.Nació: en 1960, en Richmond (Virginia).Por qué está aquí: Presenta «Toda la verdad» (Ediciones B).

-En «Toda la verdad» se centra en el regreso de la Guerra Fría y en un posible conflicto con Rusia. ¿No está muy anticuado?-Le daré un dato: hace unos días Obama y Medvédev escenificaron sus buenas relaciones con un almuerzo y a las pocas horas se detenía en Estados Unidos a diez espías rusos... Algo no encaja, ¿verdad?-¿Me está diciendo que Estados Unidos todavía mira de reojo a Rusia?-Sí, Rusia es una amenaza plausible. Históricamente se ha significado por ser un país agresivo, con pulsiones expansionistas. Además, es una potencia armamentística, juega un papel vital en Oriente Próximo y...-... y sigue mandando mucho Putin. -¡Ja, ja, ja! Exacto. Putin continúa siendo el líder, el que toma las decisiones finales, y le puedo asegurar que es un tipo muy duro. Sin embargo, no hay que preocuparse demasiado.-¿Por qué?-La Administración estadounidense tiene una estrategia pormenorizada sobre qué hacer si hay un conflicto con Rusia, tanto desde el punto de vista militar como económico, y, por supuesto, el mediático. -No me diga más: una «guerra» de propaganda-Puede ser. Internet es un instrumento muy valioso. Desde la red se puede lanzar información a una velocidad de vértigo para enfurecer a las masas y predisponerlas contra otro país. Y los servicios de inteligencia lo saben. -La verdad es que, ahora, los espías tienen que dominar internet.-Resulta evidente que las nuevas tecnologías son herramientas muy valiosas para ellos. Con todo, saben que sus transmisiones no son muy seguras, ya que siempre están acechando los «hackers». -Con lo cual, es mejor volver a los métodos tradicionales. -Sinceramente, creo que la mayor cualidad de un espía es que sepa crear relaciones con la gente. Entonces es cuando son más efectivos, ya que si logran llevar a una persona por donde quieren pueden lograr información bastante valiosa. -Tiene entre sus lectores a Bush, Clinton, el jefe de la CIA... ¿Cree que le leían para que les diese pistas?-No lo sé. Yo lo único que intento con mis libros es ofrecer a mis lectores, sea Clinton o un ciudadano anónimo, un desafio: apartar la cortina de la información convencional para que lean, en este caso, lo que de verdad puede que esté ocurriendo en las trastiendas del poder. Y le aseguro que manejo mucha información.