Casas reprende a los políticos por «instrumentalizar» el Constitucional

La presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, aprovechó su intervención en un coloquio en el Colegio de Registradores de la Propiedad para pedir respeto a todos, «políticos, medios de comunicación e instituciones», a la labor del Alto Tribunal, ya que lo contrario, caer «en el descalificativo injustificado», contribuye a erosionar el prestigio del propio tribunal.

Casas: el incumplimiento en la renovación del TC «va en detrimento de la democracia»
Casas: el incumplimiento en la renovación del TC «va en detrimento de la democracia»

Pero, sobre todo, lanzó un mensaje claro a los partidos para que no se produzca una situación como la que ha vivido el actual Tribunal, en la que cuatro de sus magistrados –uno de ellos la propia presidenta– llevan con el mandato vencido más de tres años, y cumplan con su obligación de abordar la renovación cuando procede. Y, junto a ello, pidió que no se instrumentalice de forma partidista sus resoluciones.

«El incumplimiento de la obligación de la renovación parcial en tiempo del Tribunal Constitucional, los intentos de instrumentalización política, de su composición y de sus decisiones...son actuaciones, sin duda, reprobables que van en detrimento de nuestra democracia», afirmó Casas.


Manifestación tras el Estatut
En relación con la reforma que limitará el mandato de los nuevos magistrados cuando no se produzca en plazo la renovación, evitó dar su opinión al respecto por el cargo que ocupa, aunque le gustaría hablar de ello «con gusto» una vez deje el TC.

Sobre los seis años que ha presidido el Constitucional, institución que espera abandonar «de forma próxima, inminente», señaló que durante ese periodo ha vivido, por un lado, un «respeto absoluto al tribunal y a su jurisprudencia», pero, por otro, «comportamientos incalificables» hacia el propio tribunal, pero que, en todo caso, «no le han afectado en absoluto».

Sobre el hecho inaudito de que el presidente de la Generalitat, José Montilla, convocase una manifestación en contra de la sentencia del Estatut, Casas se limitó a invocar nuevamente «el respeto al Tribunal Constitucional» porque, dijo, «es el respeto a la Constitución, y todos deben tener respeto en tanto la Constitución no se reforme». El TC, afirmó en su intervención, es una institución «estrictamente jurídica, no política», y, por tanto, no actúa en esta última faceta.

En relación con una hipotética reforma de la Carta Magna, señaló que es algo que se escapa al propio TC, ya que a éste lo que le corresponde es «interpretarla». Por otro lado, destacó que los conflictos que han existido entre el TC y el Supremo se han superado, y que en este momento, las relaciones son «muy correctas» y de «absoluta normalidad».