Ferrer políticamente incorrecto

El éxito mantiene atrincherado a Esteve Ferrer como protagonista y director de «Toc Toc» en el teatro Príncipa Gran Vía por segunda temporada consecutiva. No le basta y ahora tienta a la taquilla con otra comedia actual como «Manos quietas», de Piti Español, un autor nacional, vivo y novel. Promete «un trocito fiel de vida cotidiana con la intención de que el público se sienta un poco "voyeur"». Y de fondo, se pregunta «hacia dónde llevamos nuestra sociedad» al regirnos al extremo por la corrección política: «Somos grandes defensores de los derechos de todo el mundo y acabamos despreciando la libertad individual», explica Ferrer.

Parte de una anécdota similar a «Un dios salvaje», otro éxito reciente de Yasmina Reza en la cartelera. El enfrentamiento entre dos niños convoca a los padres de uno de ellos (Iñaki Miramón y Marta Calvó, en pleno proceso de divorcio) a la madre del ofendido (una Mariola Fuentes tan exaltada como cualquier contertulio televisivo), la directora del centro (Chiqui Fernández) y uno de los profesores (un paciente José Luis Martínez, hasta que le pisan el cayo de la auto). «Aquella función partía del problema de la educación para abordar el sentimiento humano. Aquí se aborda más la colectividad y el impulso», comenta el director.

Resulta curioso tachar a Piti Español de autor novel cuando se trata de un guionista, especialmente televisivo, de largo recorrido, y más en Catauña, donde ha colaborado con Jordi Galcerán y Sergi Belbel, entre muchos otros directores y autores. En su debut escénico viene a confirmar, según Esteve, que «ha creado una escuela de hacer y de hablar de los personajes que está presente de manera brillante en la función».