Aguas termales para una escapada saludable

A ocho kilómetros de Oviedo, el viajero se topa con un hotel de cinco estrellas en el que puede sumergirse en aguas mineromedicinales que calman el estrés

Bajo una construcción moderna, la planta superior del hotel alberga una piscina dinámica

Pocos días en la vorágine laboral y en la ajetreada ciudad son suficientes para que las merecidas vacaciones veraniegas hayan caído en el olvido. Vuelven las prisas, los atascos, el estrés, la contaminación, los madrugones... Pero hay rincones de nuestra geografía en los que todo eso parece no existir. Y no hace falta esperar a las próximas vacaciones para descubrirlo. ¿Dónde? En Las Caldas Villa Termal, un complejo hotelero a menos de 10 kilómetros de la ciudad de Oviedo en el que el viajero descifra, en primera persona, aquellas frases hechas de «sentirse como nuevo» o «recargar las pilas».


Una fachada señorial, de un blanco intachable, inmersa en medio de la frondosa naturaleza asturiana es la estampa con la que se topa el viajero tras adentrarse en la pequeña localidad de Las Caldas. En pocos minutos, el olfato y el oído nos dejan intuir que hemos aterrizado en un lugar especial, perfecto para encontrar el ansiado relax. No vamos muy desencaminados, pues en su interior se esconden un hotel de cinco estrellas, un balneario de aguas termales y un restaurante que resulta una delicia para el paladar. Pero eso último lo descubriremos más tarde.


Si hemos llegado hasta aquí es porque el cuerpo nos pide un respiro. Y se lo vamos a dar. Lo más rápido y sencillo es ponerse el albornoz, calzarse las zapatillas y el gorro de baño y adentrarse en las aguas mineromedicinales del balneario, cuyas acciones sedante, analgésica y antiinflamatorias las hacen especialmente indicadas para problemas de estrés, ansiedad y dolores musculares crónicos. Resulta imprescindible, además, pasar por la sala de las columnas, un circuito pensado para disfrutar en pareja o en pequeños grupos. La piscina de flotación, la ducha de contrastes, el jacuzzi caliente o la terma romana son sólo algunas de las paradas obligadas en tan sugerente excursión.

 

Manos expertas
Pero no sólo de agua se compone la terapia reparadora de Las Caldas. Sería un pecado alojarse aquí y no dejarse cuidar por las manos expertas de sus profesionales. El mayor problema es, quizá, elegir entre el amplio abanico de tratamientos existentes. Desde un envolvimiento de algas con aromaterapia hasta un «peeling» corporal de miel cristalizada, pasando por una sesión de oxigenoterapia inhalada o un baño de leche acompañado de fresas y champán.


El relax también se experimenta sentados a la mesa, más aún en tierra asturiana, meca de la buena cocina. De la mano del chef Luis Martínez, el comensal del restaurante Viator disfruta al máximo de cada bocado, gracias a una carta en la que se fusiona la creatividad con el respeto por las recetas de toda la vida. Para mantener la filosofía de una escapada saludable, lo mejor es abrir boca con alguna ensalada y saciar el apetito con un buen pescado fresco, como el mero, la merluza o el bacalao.

 

Estancias de lujo
Si la fachada exterior nos dejaba entrever el carácter elegante y noble de Las Caldas Villa Termal, el interior del establecimiento nos lo confirma. El estilo clásico domina algunas estancias ubicadas en el edificio del siglo XVIII, aunque hay otras cuya decoración moderna y vanguardista sorprende. En ambos casos, en cada una de las habitaciones no falta ni un sólo detalle para estar cómodos: minibar, acceso gratuito a internet, televisión con DVD, secador de pelo y climatización individual.
 

Ficha

Dirección: Las Caldas, s/n, 33174, Oviedo, Asturias

Contacto: en el teléfono 902 12 10 22 y en la página web www.lascaldasvillatermal.com