Moreno: «Si hay alguna manta de la que tirar ya se está tardando»

La consejera reta a Guerrero a contar lo que sabe de los ERE, caso al que la Junta no resta «ni un gramo de gravedad»

Sevilla- «Si hay, que se tire de las mantas hasta el último cabo. No tenemos ninguna duda. Si hay alguna manta de la que tirar, ya se está tardando». Así respondió ayer la consejera de Presidencia, Mar Moreno, preguntada por si el Gobierno andaluz teme lo que pueda contar el ex director de Trabajo de la Junta, Francisco Javier Guerrero, al que su chófer, Juan Francisco Trujillo Blanco, acusó ante la Policía de destinar dinero del «fondo de reptiles» a la compra de cocaína y a juergas.
En el contexto de «diplomacia depurada» en el que se han convertido las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Gobierno desde que el escándalo de los expedientes de regulación de empleo (ERE) copó los medios, sostuvo que la Junta «no va a entrar» en el destino que Guerrero u otras personas hayan podido dar a los fondos fraudulentos. Si bien, quiso apuntar que el Ejecutivo autonómico no «tiene la menor duda» de que «el fraude se genera en torno a esa Dirección General –la de Trabajo–» y de que «el foco de la responsabilidad está en ella».
La consejera volvió a insistir en su creencia de que ningún miembro del Ejecutivo andaluz, incluidos los tres consejeros de Empleo de los que dependió Guerrero, «tuvieran idea de sus hechos delictivos». Quiso ir más allá: aseveró que si el ex director, imputado en la causa judicial, hubiera ocupado un puesto directivo «cuando saltó este escándalo, no hubiera durado ni un minuto».
Tras recordar que en treinta años de gobierno socialista no ha habido «ni un alto cargo en el banquillo», destacó que es la Junta la que «está acusando» a Guerrero, cuya gestión está, ahora, «mirando con lupa». «Queremos que actúe la Justicia con contundencia, no sólo por el daño que se le haya podido causar a los recursos públicos –proclamó– sino por el inmenso daño que le está causando a la imagen del Gobierno andaluz». Enfatizó que al actual equipo del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, le «repele este asunto» y que se le «quiera mezclar» con «personas deshonestas». Por eso, dijo: «No tapamos, no justificamos, no defendemos a nadie que pueda ser culpable». Aunque centralizó las irregularidades en la Dirección de Trabajo y en su ex titular, vinculado por su conductor con la coca, afirmó que el Ejecutivo regional «no está quitando un gramo de gravedad a este tema» sino que «está a muerte combatiendo el fraude en los tribunales».
En ese sentido, Moreno acusó al PP de intentar «desviar la atención» cuando «insiste en pedir la responsabilidad al presidente de la Junta». «Son trampas procesales», defendió para explicar que, en concreto, las ayudas destinadas a las empresas del chófer «se concedieron en 2004, cuando Griñán era diputado en el Congreso y no formaba parte del Gobierno andaluz». A su juicio, los populares «manipulan con una clara intencionalidad electoral».
El propio presidente regional se refirió ayer en la Ser por primera vez a la actuación de Guerrero, para calificarla de «hecho concreto» que está siendo investigado en los juzgados. Después repitió el mensaje lanzado por su portavoz por la mañana: la falta de altos cargos sentados en el banquillo durante los gobiernos del PSOE.