El PP pidió hace un año soterrar las vías en Castelldefels

Presentó una enmienda en el Congreso por la falta de seguridad. Una joven que saltó ayer la vía en el apeadero podría ser multada con hasta 30.000 euros

...Y siguen cruzando las líneas férreas
...Y siguen cruzando las líneas férreas

BARCELONA- La tragedia de la noche de San Juan en el apeadero de la Playa de Castelldefels ha desatado el lógico debate sobre cómo se podía haber evitado el accidente del tren que se llevó por delante 13 vidas humanas. Nadie pone en duda que el grupo de jóvenes que saltó del andén a las vías debería haber extremado la prudencia y no salir a la brava de la estación. Pero, a la vez, se discute ahora si el paso elevado debía estar abierto en vez de cerrado, si la señalización de los accesos debía estar más a la vista y si Renfe debería haber puesto personal de vigilancia antes del atropello para evitar la invasión ferroviaria. Probablemente, todo ello hubiera contribuido a disuadir a los jóvenes de saltar del andén, pero ¿y si las vías estuvieran soterradas en vez de a nivel de suelo? El PP así lo defendió en el Congreso en mayo de 2009.El diputado popular Antonio Gallego, vecino de la comarca del Baix Llobregat –donde se encuentra Castelldefels–, expuso esta mejora en el Congreso. Lo hizo durante el debate de una moción presentada por CiU en mayo de 2009 que no prosperó. El objetivo de esta iniciativa parlamentaria era «impulsar las inversiones en ferrocarril pendientes en Cataluña». El grupo catalán instó al Gobierno a «concretar el calendario de ejecución y finalizar las inversiones» que debían posibilitar el «soterramiento de las vías del tren en Vilanova y la Geltrú, y en Sitges». En este punto, el PP introdujo una enmienda para añadir Castelldefels.«En El Prat de Llobregat se ha hecho y en Montmeló también», recuerda Gallego. «Es la solución óptima», resume este diputado, que ha visitado recientemente el lugar del siniestro.Preguntado por el accidente, Gallego responde en primer lugar que «es evidente que hubo una imprudencia manifiesta de los que salieron de la estación a través de las vías». «Eso es indiscutible», sentencia. Dicho esto, el diputado afirma que «el apeadero de Playa de Castelldefels no tiene capacidad para absorber masas de pasajeros». En efecto, en noches como las de San Juan quedó demostrado que el paso subterráneo se convierte en un cuello de botella. La impaciencia hace que, a menudo, haya usuarios que crucen a través de las vías para no hacer cola. Una vecina de Castelldefels certifica que la escena es habitual y no sólo en los días de aglomeraciones. «Hace 18 años que cojo el tren en esta estación y estoy harta de ver cómo la gente pasa de un lado al otro por las vías. Incluso con niños en los brazos», asegura Trinidad López.Incluso ayer, 36 horas después del atropello, pudo verse a una joven extranjera cruzando las vías precisamente en el lugar donde un tren de Euromed arrolló a 139 kilómetros por hora al grupo que atajaba para llegar cuanto antes a la playa de Castelldefels. Los vigilantes de seguridad le recriminaron su actitud y le pidieron que se identificara, pero la mujer se negó, por lo que tuvieron que reclamar la presencia de los Mossos d'Esquadra. Una vez en la estación, los agentes identificaron a la mujer, de origen ruso, que puso como excusa que desconocía que hubiera ocurrido el trágico accidente. La Policía Autonómica denunció a la joven y abrió el proceso sancionador, que puede concluir con una multa de entre 6.000 y 30.000 euros, según la ley del sector ferroviario.

El celo de los vigilantesUn numeroso grupo de vigilantes controló durante todo el día que nadie cometiera una temeridad semejante. En paralelo, los investigadores midieron las dimensiones de los accesos a la estación de Playa de Castelldefels. El trabajo de la Policía Autonómica forma parte de las pesquisas puestas en marcha por la Justicia y que se está desarrollando al mismo tiempo que otras tres emprendidas por el Ministerio de Fomento, Renfe y Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias). El juez de Gavá, el titular de la investigación del mortal atropello, reclamó a todos ellos que agilicen sus indagaciones y faciliten sus averiguaciones cuanto antes.El conjunto de las investigaciones podrá determinar todas las circunstancias del accidente, pero las administraciones tendrán que seguir trabajando para reducir el riesgo en las estaciones y apeaderos ferroviarios.El Gobierno trabaja desde hace años en la línea de conseguir que los trenes de alta velocidad circulen por vías distintas a los de Cercanías. En el caso de Cataluña, no será hasta dentro de un par de años cuando se complete el enlace a la altura de Tarragona para que los rápidos puedan recorrer las vías del AVE en vez de las que comparten con los trenes de la circunvalación de Barcelona. Precisamente en la línea que transcurre en paralelo a la costa del Baix Llobregat es frecuente ver a pasajeros que cruzan a través de las vías. Viladecans, Gavá, Sitges... A lo largo de toda la C-2 la temeridad se repite.La tragedia de Castelldefels no se repitió afortunadamente en la localidad de Mataró (Barcelona), a pesar de que en una de sus paradas se produjo una invasión de vías semejante. La invasión de vías tuvo lugar alrededor de las 21:30 horas, cuando llegó a Mataró un tren procedente de Barcelona que llevaba una hora de retraso porque se había detenido en Sant Adriá (Barcelona), a causa del arrollamiento de una persona. El tren tenía como destino Calella, pero finalizó inesperadamente su recorrido en Mataró y los pasajeros tuvieron que descender y dirigirse al andén número 2 para subirse a otro convoy con destino a Blanes (Gerona).ImpacienciaDecenas de personas cruzaron imprudentemente dos de las seis vías de la estación de Mataró, porque «llegaban tarde a las cenas y verbenas de San Juan y porque temían perder el tren con destino a Blanes», según los testigos.Las administraciones insistieron ayer en que los usuarios deben tomar conciencia de que cruzar las vías está prohibido y la Generalitat se comprometió en reforzar las medidas de seguridad en días de gran afluencia.

El riesgo del camino más corto- La línea de Cercanías que discurre por la costa entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders –la R2 Sur– está repleta de estaciones donde es habitual ver a usuarios que cruzan los apeaderos a través de las vías con toda naturalidad.- En las estaciones de Calafell, Segur de Calafell, Cunit, Cubells, Vilanova y la Geltrú, Sitges, Garraf, Playa de Castelldefels, Castelldefels, Gavá y Viladecáns son frecuentes este tipo de imprudencias. En muchos de estos apeaderos se han tenido que lamentar víctimas mortales.- Sin embargo, el paso a través de las vías no debe atribuirse en exclusiva a la R2 Sur porque en otras como la R4 también han sucedido tragedias hace pocas semanas. En El Vendrell, una mujer murió arrollada el pasado mes de abril en un paso de traviesas que, según Renfe, no estaba autorizado para los viajeros.- También se han producido accidentes mortales en la R1 a la altura de Sant Feliu de Llobregat, otra localidad que tampoco dispone de vías soterradas.- El responsable de UGT de Cataluña de Renfe, Francisco Cárdenas, que también es maquinista, constató en declaraciones a Europa Press que en las estaciones ferroviarias de Cataluña fuera del área de Cercanías de Barcelona «es muy poco habitual» encontrar pasos subterráneos. Conviene recordar que el corredor de la estación de Playa de Castelldefels se inauguró en octubre de 2009, es decir, que apenas tiene 8 meses de antigüedad.