Los bancos alemanes y franceses dispuestos a contribuir al rescate de Grecia

Los bancos más expuestos a la deuda helena, los franceses y alemanes, están dispuestos a contribuir al segundo rescate de Grecia, según se deduce de los últimos contactos entre las instituciones de la zona euro y el sector, divulgados hoy.

La Eurozona desea que la banca contribuya a la resolución de la crisis, aportando unos 25.000 millones de euros al segundo plan de asistencia financiera para Grecia, que podría ascender a 110.000 millones, según adelantó la semana pasada el primer ministro griego, Yorgos Papandréu.

Los banqueros franceses han transmitido a su Gobierno su disposición a contribuir, según una fórmula diseñada para esquivar la declaración de un impago parcial de la deuda helena, situación que la región pretende evitar a toda costa por considerar que tendría un impacto superior a la caída de Lehman Brothers en 2008.

La iniciativa francesa consistiría en reinvertir en Grecia únicamente el 70 % de los títulos de deuda que venzan en los próximos tres años: de los cuales, el 50 % serviría para adquirir nuevos títulos de deuda helenos con un plazo de 30 años; mientras que el 20 % restante alimentaría un fondo de inversión en activos de gran calidad, dedicado a avalar los nuevos préstamos griegos.

La modalidad elegida supondría que sólo se volvería a prestar a Grecia el 50 % de las cantidades devueltas por el Tesoro heleno, pero permitiría consolidar el carácter voluntario de esta contribución, alejando el riesgo de declaración de "incumplimiento crediticio"por parte de las agencias de calificación de riesgos.

Amenaza del BCE
El Banco Central Europeo (BCE) ha amenazado con dejar de aceptar deuda griega como aval en las operaciones de refinanciación de los bancos griegos en caso de que la solución acordada provoque una declaración de impago, lo que a su juicio tendría nefastas consecuencias sobre el sector bancario heleno y los países más susceptibles al contagio.

En este sentido, el fondo destinado a avalar la deuda también consolidaría el carácter "voluntario"para los bancos, que hasta ahora habían demandado algún tipo de garantía de los estados de la zona euro para mantener su exposición a un país de solvencia dudosa, un extremo que era rechazado por Alemania por considerar que supondría una carga adicional para los contribuyentes.

En cuanto al tipo de interés incluido en la propuesta francesa, éste sería equivalente aplicado en el rescate de las organizaciones internacionales, aunque añadiría una variable que podría suponer una prima en función de la evolución de un indicador de la economía griega, como el Producto Interior Bruto (PIB).

Incentivos a la banca

La banca privada alemana examina con interés la propuesta francesa y ha asegurado estar dispuesta a hacer su parte.El director general de la Asociación de Bancos Privados Alemanes (BdB), Michael Kemmer, insistió hoy en la idea de que los bancos deben recibir algún tipo de incentivo para mantener su exposición, como por ejemplo la obtención de garantías sobre la deuda griega, y cifró la exposición de los bancos privados en su país a Grecia entre los 10.000 y 20.000 millones de euros.

Commerzbank es el mayor acreedor privado alemán de Grecia, con obligaciones por valor de 2.900 millones de euros en su cartera, seguido de Deutsche Bank, con 1.600 millones y la aseguradora Allianz, con 1.300 millones. Los bancos franceses también están entre los principales acreedores de Grecia, con BNP Paribas como uno de los grandes tenedores, con 5.000 millones a finales de 2010.

La propuesta francesa y otras fórmulas se discuten hoy en Roma, en la reunión que mantienen delegados de las instituciones europeas con el Instituto de Finanzas Internacionales, una asociación que reúne a más de 400 entidades crediticias de todo el mundo.

"Todas las autoridades de la Eurozona están implicadas en este proceso de organizar reuniones informales con los actores del mercado y asociaciones que los representan", explico hoy el portavoz comunitario Amadeu Altafaj. Estas conversaciones ocurren en una semana crucial, en la que el Parlamento heleno debe votar el impopular plan de ajustes demandado por las instituciones internacionales como condición para seguir ayudando al país.

Las próximas dos semanas también serán decisivas en el diseño del segundo plan de rescate y el desbloqueo de los 12.000 millones del quinto tramo de ayuda (del primer plan de rescate), necesarios para evitar la suspensión de pagos de Grecia este verano.
En este sentido, los ministros de Finanzas de la zona euro tienen previsto dar luz verde al desembolso durante la reunión extraordinaria que se celebrará en Bruselas el próximo domingo y cerrar los flecos pendientes del segundo plan, el 11 de julio.