El Gobierno pide la extradición de Cubillas a Chávez

El etarra niega su vinculación con las organizaciones terroristas FARC y ETA

Rubalcaba ha anunciado la petición de extradición tras el consejo de ministros
Rubalcaba ha anunciado la petición de extradición tras el consejo de ministros

El Ejecutivo decidió ayer demandar a Venezuela la extradición del etarra Arturo Cubillas, que desde 2007 trabaja como jefe de seguridad en el Instituto Nacional de Tierras (INTI), institución dependiente del Gobierno de Chávez. De esta manera, atiende a la solicitud realizada por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco para poderlo juzgar por delitos de «conspiración para cometer homicidios terroristas y de tenencia de explosivos en colaboración con banda armada». Así lo explicó ayer el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, al término del Consejo de Ministros.

El Gobierno justifica su petición de extradición a Caracas en que se considera a Cubillas sospechoso de haber organizado encuentros que servían de intercambio de experiencias y adiestramiento militar entre las FARC y ETA. Según la Audiencia Nacional, fruto de estas reuniones, miembros de las FARC impartieron adiestramiento militar a cuatro miembros de ETA entre el 14 de julio y el 12 de agosto de 2003. Esta instrucción se produjo en territorio colombiano y fronterizo con el Estado venezolano de Zulia.

Esta colaboración continuó con la petición de ayuda de las FARC a ETA durante el año 2000 para poder atentar en territorio español contra determinadas personas, entre las que se encontraba el ex presidente colombiano Andrés Pastrana y la ex embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín Posada.

La solicitud de extradición de Cubillas se basa en los artículos 824 a 833 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y en una interpretación sistemática de la legislación nacional e internacional, así como en los artículos 2 y 3 del Tratado de Extradición suscrito por España y Venezuela en Caracas en enero de 1989.

Declaración policial
Cubillas niega cualquier relación con Xabier Atristain y Juan Carlos Besance, miembros de ETA que en su declaración policial aseguraron haber recibido entrenamiento a cargo del propio Cubillas. «No les conozco, nunca he estado con esas personas, no sé quiénes son», recalcó ayer al canal televisivo latinoamericano Telesur. A su juicio, tales imputaciones se deben a supuestos malos tratos recibidos durante su periodo de incomunicación.
«Para salir de esos cinco días de torturas, firman lo que sea», puntualizó. Cubillas insistió en que su vinculación con ETA y las FARC colombianas «es mentira». «Arturo Cubillas nunca ha estado en un campamento de las FARC y nunca ha entrenado a nadie».


Reabierta otra causa contra él
- A Cubillas se le acumulan las causas en la Audiencia Nacional. El mismo día en que el Gobierno acordaba pedir su extradición a Venezuela, el juez Pablo Ruz –sustituto de Baltasar Garzón– reabrió ayer el sumario del asesinato de Ángel Facal a manos de ETA, que tuvo lugar el 26 de febrero de 1985 en Pasajes (Guipúzcoa). La causa fue archivada en 1992, pero Ruz cree que podría no haber prescrito dado que en 2001 se reabrió tras la extradición de otra de las procesadas, la etarra Idoia López Riaño. Ahora, la Fiscalía debe pronunciarse sobre la posibilidad de seguir adelante con el procedimiento, aunque fuentes fiscales ven improbable esta posibilidad al no haberse practicado diligencia alguna desde 1992 que hubiese interrumpido la prescripción de delito al habilitar un nuevo plazo de prescripción de 20 años.