La nueva ley de mecenazgo echa a andar

El sector del arte lamenta desconocer los detalles del borrador

Es una de las normativas más esperadas por la industria cultural. En un momento en el que las ayudas públicas se hallan en la cuerda floja debido a la coyuntura económica, la entrada de capital privado es vista con muy buenos ojos entre los principales agentes del sector. Ayer, el secretario de Estado de Cultura daba el primer paso de forma oficial (las intenciones del PP en este sentido estaban ya en su programa electoral) al anunciar que mañana se aprobará el borrador del Anteproyecto de Ley de Participación Social y Mecenazgo en una reunión de la Comisión Delegada de Asuntos Culturales que preside la vicepresidenta del Gobierno. Lassalle, sin embargo, destacó que esta iniciativa «no pretende competir con los poderes públicos ni sustituirlos en su labor de fomento cultural, sino complementar y apoyar esa actividad a través de una mentalidad benefactora que permita a la cultura andar más libremente», añadió.

No sólo cultura
Uno de los sectores que más se verá afectados y que más ha clamado por esta normativa es el del arte, el que, sin embargo, ayer todavía desconocía el contenido de este borrador que se aprueba mañana. La presidenta del Instituto de Arte Contemporáneo (la asociación de profesionales más imporante del arte actual), Karin Ohlenschläger, explicó que «a pesar de que el secretario de Estado nos había prometido que nos consultaría los avances que hiciera en este sentido, lo cierto es que todavía no sabemos nada». Lo que sí se conoce por el momento es que la futura ley no se ceñirá a la cultura, ya que también «abarcará ámbitos de actividad social, educativa, científica, de innovación e investigación, deportiva y ambiental. Tendrá una doble vertiente, por un lado, contendrá medidas de carácter tributario, y, por otra, creará estímulos a la participación privada en actividades que fomenten la motivación de los benefactores a través del reconocimiento público de su altruismo», añadió. En el marco de esta normativa, el secretario de Estado también anunció que «la ley tendrá la pretensión de revisar el carácter automático del régimen fiscal especial de las entidades sin fines lucrativos».

La posible aprobación mañana de este borrador es el paso previo a que el anteproyecto de ley corra la misma suerte a finales de junio o principios de septiembre. Dicho anteproyecto dará lugar a una proposición de ley, tras la que comenzará el trámite parlamentario, según la Secretaría de Estado de Cultura. En todo caso, el propio Lasalle aseguró ayer en Barcelona que su intención es que la nueva ley pueda aplicarse en el próximo año fiscal, es decir, a partir del 1 de enero de 2013.


El detalle
AL SON DE EUROPA

Lassalle quiso enmarcar su iniciativa en el marco de la actuación europea y aportó cifras que secundan el aumento de la financiación conseguida gracias a los incentivos fiscales. En este sentido, expuso el caso de Francia, que en 2003 aumentó hasta el 60 por ciento dichos incentivos en el caso de las personas jurídicas y del 70 en las físicas, lo que generó que en 7 años el patrocinio privado aumentara de los 150 hasta los 683. «En todos los países europeos existen ya regímenes fiscales muy favorables», añadió el secretario de Estado.