Tres muertos en el fuego descontrolado de Gerona

> Dos de las tres personas fallecidas, padre e hija, fallecieron al lanzarse al mar tras verse sorprendidas por las llamas. > La Generalitat pidió ayuda al Ejército para extinguir los incendios, que han causado otros 24 heridos. > Están cortadas en ambos sentidos de la marcha la autopista AP-7 y las carreteras N-II, Gi-500, Gi-501, Gi-610 y la N-260.> El origen podría ser una colilla mal apagada> Artur Mas apunta a «imprudencias manifiestas» como causa del fuego y confía en controlarlo hoy> Los bomberos siguen trabajando a la espera que los medios aéreos se sumen hoy

BARCELONA- Un poderosísimo incendio quema sin control desde el mediodía de ayer la comarca del Alto Ampurdán (Gerona). Obligó a las administraciones a volcar todos los medios disponibles en su extinción e incluso a pedir la intervención del Ejército. Los Bomberos calificaron la situación de muy crítica y el conseller de Interior de la Generalitat, Felip Puig, explicó que el fuego ayer estaba «completamente desbordado» en la Junquera, con un segundo foco en Portbou que avanzaba a gran velocidad. Según los primeros datos, las llamas han calcinado 15.000 hectáreas y se habían registrado tres muertos: uno a causa de un paro cardíaco y otras dos al lanzarse al mar en su intento de huir de las llamas. Además, fueron atendidos 24 heridos. Los Bomberos fueron alertados poco antes de la una del mediodía por un incendio de vegetación junto a la carretera N-II, muy cerca de La Junquera (Gerona) y de la frontera con Francia. En la zona soplaba y sopla una fuerte tramontana de 90 kilómetros por hora que avivó las llamas. El fuego avanzó rápidamente hacia el sur y los Mossos d'Esquadra tuvieron que pedir a los vecinos de diez municipios que se quedaran en sus casas y cerraran puertas y ventanas. Durante buena parte del día las llamas amenazaron a Figueras, la segunda ciudad por población de Gerona, y en algunos casos alcanzaron casas e incluso una gasolinera en la que se vivieron momentos de pánico.

Un padre y su hija menor, muertos al arrojarse al mar
Los bomberos se vieron obligados a utilizar helicópteros para desalojar a los habitantes de varias masías aisladas que fueron trasladados al pabellón polideportivo de La Junquera. Ayer por la noche ya albergaba a más 200 personas. Entre los 24 heridos se encontraba un ciudadano francés con quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo y otro con el 90% abrasado. Además, se registraron ocho heridos graves entre bomberos y voluntarios. En Port Bou, sobre las 19:45, el fuego invadió la carretera, lo que obligó a 60 personas a abandonar sus vehículos. Algunos se arrojaron al mar con el resultado de dos fallecidos por ahogamiento y 10 heridos graves. Ayer todavía había varias personas desaparecidas en el mar. Los dos fallecidos por ahogamiento son un padre de 60 años y su hija menor de 15, de nacionalidad francesa, que al tratar de huir de las llamas que les sorprendieron en la carretera N-260 en Portbou saltaron por un acantilado muriendo ahogados y al sufrir policontusiones, según han informado fuentes de los Bomberos de la Generalitat.

Un hombre de 75 años falleció tras sufrir un paro cardiaco en Llers (Gerona) al verse envuelto por las llamas. En la extinción trabajaron 70 dotaciones terrestres catalanas y francesas, además de siete medios aéreos de los Bomberos, que durante buena parte de la tarde no pudieron volar por culpa, precisamente de la tramontana. Se prevé que el viento siga soplando hasta hoy por la mañana dificultando enormemente las tareas de extinción. La Generalitat pidió ayuda al Ministerio de Agricultura y al Ejército para combatir el fuego con más medios aéreos.

La dirección de Protección Civil del Ministerio de Interior, por su parte, movilizó a tres unidades de la Unidad Militar de Emergencias a petición de la Generalitat. En total, 150 militares, 18 autobombas y seis nodrizas, pertenecientes al batallón 4 de Zaragoza y el batallón 3 de Valencia, participaron en las tareas de extinción.

El Ministerio también envió dos aviones Canadair y un helicóptero Kamov. La intensa humareda derivada del fuego afectó al túnel del AVE que atraviesa la frontera con Francia, y obligó a cortar la línea entre Figueras (Gerona) y Perpiñán (Francia) por falta de visibilidad. A las 23:00 horas quedó restablecida la circulación.

Varias carreteras, entre ellas la autopista AP-7 y la carretera N-II, en la Junquera, también fueron cortadas al poco de desatarse el incendio. Los vehículos tuvieron que ser desviados provocando retenciones kilométricas en la zona.

Entre los incendios de Port Bou y la Junquera hubo que evacuar a un total de 150 personas y, según los datos de Endesa, hasta 3.200 usuarios estuvieron sin suministro eléctrico. Francia ofreció un avión DASH, después de que Interior tramitara la petición, pero no pudo intervenir por las condiciones climatológicas.